Líderes latinoamericanos en la despedida al dictador en Santiago de Cuba - REUTERS

Raúl Castro llama a continuar «la construcción del socialismo en Cuba» en el adiós a Fidel

Maduro, Evo, Lula, Rousseff y Maradona, en el multitudinario homenaje póstumo en Santiago de Cuba al dictador, que será enterrado este domingo

Enviado especial a La HabanaActualizado:

El presidente cubano, Raúl Castro, ha aprovechado el multitudinario homenaje póstumo a su hermano Fidel en Santiago de Cuba para lanzar una llamada a continuar el régimen político puesto en marcha por el antiguo dictador, fallecido el pasado día 25. El líder de la Revolución «demostró que sí se pudo, sí se puede y sí se podrá superar cualquier obstáculo, amenaza o turbulencia en nuestro firme empeño de construir el socialismo en Cuba o lo que es lo mismo, garantizar la independencia y soberanía de la patria», ha dicho este sábado (domingo en la España peninsular) ante miles de personas en la plaza Antonio Maceo de Santiago de Cuba.

«¡Fidel, Fidel, hasta la victoria!», ha concluido su discurso Raúl Castro, que ha sido respondido por gritos de «Fidel en Raúl» y «¡Estamos contigo!» por parte de los asistentes.

En su discurso, Raúl Castro destacó la «entereza, disciplina y madurez» de los cubanos al acudir a los actos de homenaje realizados en los últimos nueve días y «hacer suyo el juramento de fidelidad al concepto de revolución».

El presidente cubano también se refirió al rechazo de su hermano a «cualquier manifestación de culto a la personalidad» y su deseo de que, una vez fallecido, su nombre no se utilizara para dar denominar a instituciones o espacios públicos ni levanar monumentos o estatuas, algo que se comprometió a cumplir impulsando las reformas legislativas necesarias ante la Asamblea.

Al adiós a Fidel Castro han asistido los mandatarios de otros países latinoamericanos como Venezuela, Nicolás Maduro; Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega, y Haití, Jocelerme Pricet, este último provisional. También están los ex presidentes de Brasil Lula da Silva y Dilma Rousseff, y de la República Dominicana Leonel Fernández, además de dirigentes de países africanos como Congo y Etiopía. Así mismo, se ha sumado al homenaje el futbolista argentino Diego Armando Maradona, amigo del mandatario fallecido.

Fin del viaje de las cenizas de Castro

Las cenizas del dictador cubano habían llegado a Santiago de Cuba este mismo sábado, poco después del mediodía, poniendo así fin a los cuatro días de viaje en los que el cortejo fúnebre ha recorrido más de mil kilómetros desde La Habana. Una multitud recibió la llegada de los restos del líder de la Revolución entre gritos de «¡Yo soy fidel!» y las banderas cubanas, como en otras localidades.

La «Caravana de la Libertad», como se ha denominado al traslado de los restos, llegó al parque Céspedes de la ciudad, precisamente el lugar donde el 1 de enero de 1959, fecha del triunfo de la Revolución, un victorioso Castro salió al balcón del Ayuntamiento. Allí comenzó su viaje al frente de las tropas rebeldes hasta La Habana, que ahora, en una urna de cedro subida a un carro militar, recorrieron sus cenizas en sentido inverso en un gran evento propagandístico y de afianzamiento del poder castrista.

A las siete de la mañana de hoy (la una de la tarde en la España peninsular) tendrá lugar la inhumación en el cementerio de Santa Ifigenia. Con ello concluirán los nueve días de duelo decretados por el Gobierno tras su muerte a los 90 años el pasado viernes, en los que la vida del país ha estado acaparada por los actos de homenaje. La música y el consumo de bebidas alcohólicas quedaron prohibidos en bares y restaurantes (aunque algunos se han saltado la «ley seca») y la televisión pública ha estado emitiendo las 24 horas una programación especial sobre la «desaparición física» del líder histórico de la Revolución, eufemismo con el que el régimen ha tratado de recalcar que su legado, el socialismo imperante, sigue más vivo que nunca en la figura de su hermano Raúl Castro y el resto de la cúpula dirigente.