El presidente francés Emmanuel Macron y su esposa Brigitte reciben al presidente chino Xi Jinping y a su esposa Peng Liyuan
El presidente francés Emmanuel Macron y su esposa Brigitte reciben al presidente chino Xi Jinping y a su esposa Peng Liyuan - Reuters

Macron aspira liderar la resistencia europea al imperialismo chino

El presidente francés recibió a Xi Jinping en Niza, en una visita de Estado que durará tres días

Corresponsal en ParísActualizado:

Emmanuel Macron espera federar las posiciones de los miembros de la Unión Europea partidarios de una nueva relación de «equilibrio, defensa de los intereses comunes y reciprocidad» con China, en el marco de la nueva geografía económica mundial.

El presidente francés y su esposa, Brigitte Macron, recibieron al presidente de China, Xi Jinping, y su esposa, en Niza, la tarde del domingo, donde comenzó la visita de Estado de tres días de duración que culminará el martes con una reunión sin precedentes, a cuatro, en el Elíseo. El presidente chino discutirá con la canciller de Alemania, Angela Merkel, el presidente de la Comisión europea, Jean-Claude Juncker y Emmanuel Macron las relaciones chinas con la UE.

La tarde y noche del domingo, Xi Jinping y Macron celebraron varias reuniones de trabajo y una cena «íntima», para abordar temas bilaterales: firma de posibles contratos comerciales (aeronautica, agricultura), agenda diplomática franco-china (nuclear, cultura), posiciones respectivas en África y la competición con los EE. UU. de Donald Trump.

El presidente francés no desea tratar desde una óptica bilateral el macro proyecto chino de las Rutas de la Seda, tan atractivo como arriesgado. Macron estima que la negociación bilateral –como ha hecho Italia– es una amenaza para la solidaridad europea, favoreciendo la penetración china en el continente. Aunque una docena de miembros de la UE, comenzando por los países del este y el norte, parecen compartir la tentación italiana.

Tras varios años de titubeos y discusiones relativamente tensas, Macron parece contar con el apoyo de Merkel para presentar un frente común y coordinado europeo, que debiera reposar en la reciprocidad en un terreno comercial estratégico: París, Berlín y la Comisión defienden la tesis de una relación equitativa y sólida, una asociación que debiera reposa en principios básicos… Pekín debe abrir sus mercados públicos a los exportadores europeos, en la misma medida en que la UE está abierta a los exportadores y la tecnología china.

Nuevo protocolo

El presidente Macron fue uno de los inspiradores de un nuevo protocolo que debiera regir en cierta medida las relaciones futuras entre la UE y China. Ese es el posible frente común que Macron aspira a federar, en el seno de una UE donde también son fuertes las tentaciones de ceder a las sirenas de las Rutas de la Seda china.

Intentando federar las posiciones de la UE, ante China, segunda potencia económica mundial, Emmanuel Macron no olvida los intereses estrictamente bilaterales de Francia, en competencia directa con los intereses chinos en África, entre otros escenarios sensibles en la nueva geografía del poder económico mundial.