Macron se alía con el centrista Bayrou para desplazar a Fillon

La jugada es perfecta sobre el papel, pero su oportunismo puede hacerla encallar en las urnas

PARÍSActualizado:

Emmanuel Macron, candidato social reformista a la presidencia de la República, y François Bayrou, centrista, candidato derrotado a la presidencia en tres ocasiones (2002, 2007 y 2012), han formado una alianza que presentan como alternativa a Marine Le Pen (extrema derecha) y François Fillon (conservador).

Se trata de una maniobra sin precedentes en la historia política de la V República: un exministro de todos los gobiernos conservadores de los últimos treinta años, candidato a la presidencia derrotado en tres ocasiones, propone a un candidato sin experiencia política una alianza para presentar una alternativa «ni de izquierda ni de derechas».

Hasta ayer, Macron, exministro de Hollande, contaba con entre un 18 y un 20% de intenciones de voto, en empate técnico con François Fillon, el candidato conservador. Antes de anunciar su retirada, la hipótesis de una candidatura Bayrou figuraba en todos los sondeos con previsiones desastrosas: nunca ha tenido más de un 5% de intención de voto.

Aritméticamente, la suma del 18-20% de Macron y el 5% de Bayrou podría proporcionar al candidato social reformista una ventaja teóricamente decisiva. La realidad política quizá sea mucho más compleja e imprevisible.

Bayrou lanzó ayer su propuesta de alianza. Y Macron se apresuró a aceptarla, anunciando una reunión hoy con el fin de clarificar el contenido concreto de tal proyecto. Bayrou está al frente de un grupúsculo centrista muy minoritario, el Movimiento Demócrata (MoDem). Y el partido de Macron, «¡En Marcha!», no tiene implantación nacional. La pareja debe negociar el puesto de cada cual ante la campaña presidencial. Previsiblemente, Macron seguirá siendo candidato. Y Bayrou podría sumarse a la aventura electoral.

Política y aritmética

La pareja Macron-Bayrou parece pensar que la suma de ambos grupúsculos puede ser electoralmente decisiva contra el candidato conservador en la primera vuelta del próximo 23 de abril, y contra la candidata de extrema derecha, el 7 de mayo. ¿Confirmarán los electores potenciales tal análisis aritmético? Hasta ayer, Macron se presentaba como el «caballo blanco» de la renovación de la política francesa. Bayrou, por el contrario, es la encarnación perfecta del camaleón político, capaz de cambiar de chaqueta con temible facilidad.

Hace apenas seis meses, Bayrou comparaba a Macron con Nicolas Sarkozy en términos despectivos: «Es el candidato de las fuerzas del dinero. El proyecto de sociedad de Macron está muy próximo al que defendía Nicolas Sarkozy en 2007. Ambos defendían el mundo del dinero. Y el dinero lo gobierna todo, hoy». Por su parte, los portavoces oficiales de Macron calificaban a Bayrou de «hombre del pasado», hasta ayer mismo, una hora antes del anuncio del proyecto de alianza, consumada antes siquiera de que se conozca el programa presidencial concreto del ex ministro de Hollande.

No hay experiencias comparables en la historia de la V República, regida por el canon institucional de la elección del jefe del Estado a través del sufragio universal.