Annegret Kramp-Karrenbauer
Annegret Kramp-Karrenbauer - AFP

Kramp-Karrenbauer, líder de la CDU y eventual «heredera» de la canciller Merkel

Desde su designación, la semana pasada, ha dado muestras de querer jugar un papel conciliador entre las familias del partido

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

Conocida en Alemania como la «Merkel del Sarre», por ser la presidenta regional de este estado federado, comparte con la canciller alemana la misma línea política centrista, además de un estilo de tiempos largos, negociador y mesurado en las reacciones que anuncia una línea de continuidad al frente del partido. Máxime cuando se la da como eventual «heredera» de la canciller. Annegret Kramp-Karrenbauer Proviene de una familia católica y en la CDU, para abreviar, se la denomina a menudo por sus iniciales, AKK. Recientemente fue reconocida como la segunda jefa regional más querida por los alemanes. Defendió la política de refugiados de Merkel y ha sido partidaria después de aplicar con más dureza el reglamento de admisión de asilo político. Fue muy criticada en 2015, cuando votó contra la legislación del matrimonio homosexual y defendió que «si abrimos la definición de matrimonio a las parejas homosexuales, no podremos hacer frente a otras demandas como el matrimonio entre parientes o entre más de dos personas».

Desde su designación por Merkel, el 20 de febrero, ha dado muestras de querer jugar un papel conciliador entre las familias de la CDU. «En la nueva CDU no dejaremos a nadie fuera, el debate será intenso y todos seremos escuchados», ha dicho, reconociendo la necesidad de una «renovación de contenidos» y adelantando que, a pesar de su fama de gobernante serena, llega a la presidencia del partido dispuesta a pelear. «El papel de princesa no me va para nada, ni siquiera durante el carnaval», dijo, cuando se hizo pública su condición de «princesa heredera de la CDU».