El presidente Kim Jong-un saluda tras subir al tren que le llevará al encuentro con Trump en Hanoi
El presidente Kim Jong-un saluda tras subir al tren que le llevará al encuentro con Trump en Hanoi - REUTERS

Kim Jong-un se sube al tren de la paz

Tras atravesar China en su ferrocarril blindado, llega hoy a Vietnam para su segunda cumbre con Trump

Enviado especial a Hanoi (Vietnam)Actualizado:

Emulando a su abuelo y su padre, que viajaban siempre en tren por seguridad, el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, llega hoy en su ferrocarril blindado a Vietnam para su segunda cumbre con el presidente de EE.UU., Donald Trump. Tras partir el sábado por la tarde de Pyongyang, Kim Jong-un ha recorrido 4.500 kilómetros atravesando toda China de norte a sur hasta la frontera con Vietnam. Al parecer, desde ahí recorrerá en coche los 170 kilómetros que distan hasta la capital, Hanoi, ya que los medios vietnamitas han anunciado el cierre de la autopista entre las 6 de la mañana y las dos de la tarde de este martes. Una vez en Hanoi, Kim Jong-un se alojará en el hotel de la cadena española Meliá, donde su comitiva ha reservado más de 100 habitaciones, según confirmó a TVE su director, Guillermo Pantoja.

Más rápido, Trump salió ayer de Washington a bordo del Air Force One y tiene previsto llegar hoy por la tarde a Hanoi. Tras descansar del vuelo, se reunirá mañana miércoles con las autoridades vietnamitas y luego podría cenar con Kim Jong-un en el Palacio de la Ópera, informa la agencia surcoreana Yonhap. Mientras tanto, sus respectivas delegaciones ultiman la declaración conjunta que ambos firmarán el jueves para desbloquear la desnuclearización de la península coreana, a la que se comprometieron en su encuentro del año pasado en Singapur.

Fin de la guerra de Corea

Debido a la dificultades de este proceso, lo más es probable es que haya más progresos en la firma de un tratado de paz que ponga fin a la guerra de Corea (1950-1953), que terminó solo con un armisticio. Así lo espera el Gobierno surcoreano, cuyo portavoz, Kim Eui-kyeom, aseguró ayer que «la posibilidad sigue abierta». Aunque reconoció que «no sabemos qué formato tendría una declaración para el final de la guerra, hay posibilidades de que EE.UU. y el Norte alcancen un acuerdo», recoge Yonhap.

Engalanada para la ocasión con banderas estadounidenses, norcoreanas y vietnamitas y carteles de un apretón de manos, Hanoi se prepara para un momento histórico que podría cerrar una de las últimas heridas de la Guerra Fría. Por los puntos en común de su trágica historia, con sendas contiendas que dejaron más de un millón de muertos y odios enquistados durante décadas, la apertura al capitalismo del régimen comunista vietnamita y su reconciliación con EE.UU. pueden ser un ejemplo a seguir para Kim Jong-un.

En caso de tomar ese camino, el joven caudillo rompería con la belicosidad hacia Washington de su abuelo y fundador del régimen, el «Presidente Eterno» Kim Il-sung, y de su padre, el «Querido Líder» Kim Jong-il. Pero de momento sigue sus pasos imitando no solo su «diplomacia nuclear» para negociar con la Casa Blanca, sino hasta sus formas de viajar. A tenor de la propaganda norcoreana, ambos recorrieron cientos de miles de kilómetros en tren en sus viajes a otros países comunistas e inspecciones sobre el terreno. Mientras Kim Il-sung llegó en ferrocarril a la Europa del Este en 1984, Kim Jong-il lo hizo hasta Moscú en 2001. La versión oficial cuenta que el «Querido Líder» falleció el 17 de diciembre de 2011 de un infarto mientras trabajaba en su vagón, que se expone en su mausoleo junto a su cuerpo embalsamado y el de su padre. Como comprobó este corresponsal en una visita en 2013, en su interior no había ninguna cama, pero se conservaban los documentos a los que estaba dando el visto bueno, sus gafas, sus pantalones, su sempiterna cazadora marrón y sus botas negras con alzas, así como un ordenador portátil de Apple y un reposapiés con púas anatómicas. A bordo también de un ferrocarril blindado, Kim Jong-un se sube ahora a un tren muy distinto para su segunda cumbre con Trump: el de la paz.