Kim Jong-un asegura que Pyongyang puede montar cabezas atómicas en misiles

Corea del Norte difunde una fotografía del «líder supremo» junto a una réplica de una ojiva nuclear miniaturizada

PABLO M. DÍEZ
Corresponsal en PekínActualizado:

Siguiendo con su particular guerra de la propaganda, el joven dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, ha asegurado este miércoles que su país ha conseguido miniaturizar una bomba nuclear para que quepa en sus misiles. Aunque el régimen estalinista de Pyongyang ya había alardeado antes de este supuesto logro científico, es la primera vez que su caudillo lo menciona. «Las cabezas nucleares han sido estandarizadas para colocarlas en misiles balísticos, lo que supone una auténtica disuasión», cita la agencia estatal de noticias KCNA a Kim Jong-un tras una inspección a un grupo de científicos.

A través de ensayos atómicos y lanzamientos de cohetes de largo alcance, como los últimos de enero y febrero, Corea del Norte lleva años intentando dotarse de misiles nucleares para impedir, según insiste la propaganda oficial, que Estados Unidos intente un cambio de régimen como en Irak o Libia. Pero los expertos internacionales dudan de que sus científicos hayan desarrollado ya la tecnología de vanguardia que requiere la miniaturización de una bomba nuclear. Según informa la agencia de noticias surcoreana Yonhap, el propio jefe de las Fuerzas Aéreas estadounidense, el general Mark Welsh, señaló este martes que no cree que Corea del Norte tenga todavía la tecnología necesaria para montar una cabeza nuclear en un misil de largo alcance.

En realidad, parece que el anuncio de Kim Jong-un es una bravuconada más en respuesta a las maniobras militares que EE.UU. y Corea del Sur empezaron el lunes, que son las mayores hasta la fecha e incluyen el simulacro de ataques selectivos contra Pyongyang y hasta el ensayo de una invasión. Tras su último ensayo atómico y posterior lanzamiento de un cohete, que han sido condenados unánimemente por el Consejo de Seguridad de la ONU con el endurecimiento de sanciones internacionales, la tensión se ha vuelto a disparar entre las dos Coreas, que atraviesan su peor crisis desde 2013.

Además de cerrar el polígono industrial de Kaesong, que ambos países gestionaban de forma conjunta en plena frontera del Paralelo 38, Seúl ha endurecido su política contra Pyongyang y ha alertado de posibles ataques terroristas y de «hackers» contra sus redes de telefonía móvil. La escalada ha llegado a tal punto que el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, ha advertido de que la situación entre las dos Coreas es «explosiva» y «puede acabar en un desastre si se pierde el control».