Vídeo: Iván Duque: «A la dictadura de Venezuela le quedan muy pocas horas» - ATLAS

Iván Duque y el Grupo de Lima creen que Maduro caerá en días

Miles de personas muestran en Caracas su apoyo a Guaidó y exigen al dictador su salida del poder

Caracas/MadridActualizado:

Venezuela atendió nuevamente la llamada de Juan Guaidó, el líder opositor que desde el 23 de enero es presidente interino del país. Las calles de Caracas se quedaron sin espacio. El aire se recortaba. Los manifestantes se aglomeraban a pocos metros de la tribuna en la que se esperaba con entusiasmo que hablara el joven político. Entre empujones trataban de llegar a él.

Consignas iban y venían. Los cánticos parecían querer abrumar a Maduro, a quien Guaidó ha llamado «usurpador», y que se encuentra atrincherado en Miraflores, el palacio presidencial. El tricolor de la bandera de Venezuela estuvo siempre visible y, vestidos de blanco, los venezolanos acudían una vez más en masa a la avenida principal de Las Mercedes, una zona acomadada del este de Caracas y epicentro de la concentración.

Al otro lado de la ciudad, Nicolás Maduro, casi huérfano de apoyo, presidía un acto en la avenida Bolívar, consciente de que cada día el cerco diplomático en su contra se estrecha, igual que las opciones para su salida voluntaria del poder. El presidente ilegítimo sabe que la cuenta atrás ha comenzado con la amenaza sin titubeo de Estados Unidos de encerrarlo en Guantánamo, junto a medio centenar de terroristas. Colombia tambien ha hecho lo propio. Su presidente, Iván Duque, advirtió contundentemente de que «a la dictadura de Venezuela le quedan muy pocas horas», dejando a la interpretación la posibilidad de una operación internacional para forzar al líder chavista a abandonar Caracas.

El exilio de Maduro

El embajador de Juan Guaidó en el Grupo de Lima, Julio Borges, adelantó a Efe que Maduro valora huir a países árabes o del Este de Europa para su retiro. «Ha tocado la puerta a países árabes y a países que no son ideológicamente similares a ellos, porque tú sabes como son los comunistas, que, al final, les gusta el socialismo para los demás, pero no para ellos», subrayó Borges con ironía. Fuentes solventes aseguran a ABC que un avión estacionado en la isla oficialista de La Orchila está a la espera de que el mandatario tome la decisión de volar a México, donde se refugiaría después de ser forzado a abandonar el Ejecutivo.

Sin duda, el ascenso de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela ha mermado el compromiso de las Fuerzas Armadas venezolanas con Maduro. Horas antes de la gran manifestación en Las Mercedes, un general de división y director de Planificación Estratégica del Alto Mando Militar de la Aviación, Francisco Estéban Yánez Rodríguez, reconocía a Guaidó como presidente interino de Venezuela a través de un vídeo. «Les informo que desconozco la autoridad írrita y dictatorial del señor Nicolás Maduro (...) por lo cual dignamente me pongo a sus órdenes», aseguró el general.

Ayuda humanitaria

Las razones para asistir ayer a la concentración en la capital se solapaban, pero todos quieren algo en particular: la libertad del país. Un Juan Guaidó afónico, por su desbordada agenda de cabildos abiertos, llegó a Las Mercedes a la altura del centro comercial Paseo Las Mercedes, inundado de gente, para hablar a los miles de venezolanos que allí lo esperaban. «Febrero será un mes determinante para la libertad», aseguró Guaidó ante la multitud, y enfatizó que «Maduro se quedó absolutamente solo».

De inmediato anunció la creación de una coalición internacional con tres puntos que funcionarán como centros para la entrada de ayuda humanitaria: Cúcuta, en la frontera con Colombia, Brasil y una isla del Caribe que no concretó. Pese a la negativa de Maduro, el Gobierno de EE.UU. ya ha comenzado a enviar alimentos y medicinas a Venezuela por petición del líder opositor.

Guaidó pidió a los venezolanos ayuda, pues no descarta que haya un bloqueo por parte de la Fuerza Armada venezolana a la entrada de alimentos. Los presentes respondieron a la petición con entusiasmo y con un compromiso por los más necesitados.

Una de las promesas del presidente de la Asamblea Nacional fue anunciar en los próximos días más acciones de calle, aunque adelantó que para el 12 de febrero habrá una movilización por ser el día que en Venezuela homenajea a la juventud. Ese día también se cumplirán cinco años de aquel acto de desobediencia que protagonizó el opositor y preso político, Leopoldo López, para impulsar la salida de Maduro.

Juan Guaidó, en compañía de varios líderes de la oposición y sus colegas diputados del Parlamento, pidió a los manifestantes levantar su mano para volver a hacer un juramento: «Nosotros venezolanos, comprometidos con Venezuela, juramos mantenernos en las calles hasta lograr el cese de la usurpación, el gobierno de transición y las elecciones libres». La hoja de ruta que se ha convertido en el mantra de la oposición.

Una ingeniera aseguró tener la esperanza de que él (Guaidó) encaminará al país y los ayudará a salir de la crisis. La gran mayoría de los asistentes tienen al menos un familiar en el extranjero, por eso el mensaje también iba dirigido a los más de tres millones de inmigrantes regados en todo el mundo. «Me encantaría que volvieran. Es un proceso difícil y diferente a todos los años vividos anteriormente», dijo convencido Luis Pestana, un joven universitario.

Manolo Serio, un pensionista, dijo querer ver a su país en libertad y libre de un gobierno que lo ha «oprimido» por 20 años. «Hay que sacar este gobierno de tiranos y comunistas», dijo en medio de la multitud.