Italia es hoy un país completamente dividido

El sur pobre ha gritado su protesta contra el norte rico votando al Movimiento 5 Estrellas

Corresponsal en RomaActualizado:

Italia ha sido siempre un país dividido, con un norte rico y el sur. Ahora tras el resultado electoral la división es mucho más profunda. Sobre la cuestión meridional se ha hablado siempre en Italia y todos los gobiernos han hecho infinidad de promesas. Pero los ciudadanos de esas regiones se han sentido en todo momento marginados. Era un terreno abonado para el Movimiento 5 Estrellas (M5E) el partido que ha sabido capitalizar mejor que ningún otro la protesta del sur.

Hoy el M5E se ha adueñado totalmente de los votos del sur, en algunos casos con porcentajes casi búlgaros: En la región de Campania supera el 50 %, y en la periferia de la capital de esa región, Nápoles, llega incluso al 60 %. Se trata de un triunfo neto con cifras que no tienen precedente en la democracia italiana. El drama del desempleo, sobre todo el juvenil que en algunas zonas del sur llega al 50 %, y las desigualdades con relación al norte del país, han sido en la práctica casi siempre ignoradas o no afrontadas en la medida debida. Así las cosas, era fácil prever que los partidos populistas o soberanistas se impusieran con facilidad, gracias también a su programa de asistencia a los más desfavorecidos.

Muchos italianos del sur se dejaran llevar por las promesas del M5E. En este sentido, la gran promesa del Movimiento ha sido la «renta de ciudadanía», la propuesta estrella de Luigi Di Maio. Consiste en garantizar un mínimo de 812 euros al mes a cada persona soltera y 1.706 euros a un matrimonio con dos hijos menores de 14 años. Se trata, según los expertos, de una promesa muy difícil de cumplir, porque costaría al menos 30.000 millones de euros, sin que el M5E haya dado explicaciones razonables de cómo cubrir ese gasto.

Las razones del éxito de Di Maio

Aquí en el sur la debacle de los partidos tradicionales, sobre todo del Partido Democrático y Forza Italia, se veía venir. Para el escritor meridional Marco Ciriello, 42 años, el éxito del fenómeno del Movimiento 5 Estrellas en las principales regiones y ciudades del sur tiene una clara explicación: «El meriodional Luigi Di Maio, que ni siquiera ha acabado la Universidad, que se equivoca con los subjuntivos, que no ha logrado nunca tener un trabajo, produce una especie de identificación en él por parte de muchísimos jóvenes y exjóvenes meridionales que están rabiosos hacia todo lo que es institucional, que odian a todos los que han logrado «situarse». Aquellos que se han quedado en casa son jóvenes a menudo mediocres, desgraciadamente sin una biografía y que se identifican en un líder que tampoco la tiene». Los analistas consideraban que si esa juventud frustrada, que no tiene nada que perder, arrastraba a sus padres a las urnas con su misma preferencia electoral, el Movimiento 5 Estrellas podía tener una avalancha de votos. Esas previsiones se han confirmado.

Hay otra razón importante en el voto del sur hacia el Movimiento 5 Estrellas. La competición clásica de las elecciones ha sido entre derecha e izquierda, pero esta vez la carrera se plantea también entre el norte rico y el sur pobre: algunos intelectuales, profesores y funcionarios han votado al M5E como una forma de protesta contra la subordinación del sur. Así lo explica el ensayista e investigador de Historia contemporánea Aldo Giannuli, próximo al Movimiento: «En el sur preocupa menos el tema fiscal, una cuestión que hará que la derecha gane en el norte».