El día de los muertos en Haití

Las calles de la capital están en calma mientras se desarrollan los actos conmemorativos del primer aniversario del terremoto

LUIS DE VEGA
ENVIADO ESPECIAL A HAITÍ Actualizado:

El 12 de enero está marcado ya en el calendario haitiano como el día de los difuntos. Los actos en este primer aniversario se multiplican según avanza el día en el país –seis horas menos que en Madrid- en recuerdo de los más de 200.000 muertos del terremoto.

Varios miles de personas se han ido concentrando desde el amanecer en la explanada de la catedral de Puerto Príncipe. Grupos de mujeres se iban acercando a una imagen de Cristo esculpida en mármol blanco y levantaban las manos al cielo mientras rezaban en alto.

Algunas llevan rosarios entrelazados en los dedos; otras fotografías de sus seres queridos fallecidos en el seísmo; otras recitan oraciones mientras lloran y se arrodillan emocionadas.

Junto a los muros medio derruídos del templo la vida sigue para los vecinos que viven acampados en el lugar desde el día de la catástrofe. Aprovechando la afluencia de hoy, en la calle se han apostado algunos limpiabotas y en algunas de las tiendas de campaña se venden bebidas en neveras portátiles.

La candidata con más votos

A la ceremonia se han unido algunos políticos locales como Myrlande Manigat, la candidata que más votos obtuvo en la controvertida primera vuelta de las presidenciales el pasado 28 de noviembre. El país espera bajo una tensa calma los resultados definitivos antes de convocar la segunda vuelta entre los dos más votados.

Mientras, en el cementerio principal algunos vecinos empezaban el día visitando las tumbas de sus familiares, sobre las que dejaban un ramo de flores o una nota en su recuerdo.

Un minuto de silencio a la hora del seísmo

Será a las 16.53 hora local (22.53 en España) cuando todo el país guarde un minuto de silencio. Fue en ese momento en el que la tierra tembló con epicentro a unos setenta kilómetros de la capital haitiana.

La mayoría de los comercios están cerrados y las calles permanecen en calma con un ambiente dominical. Algunos predicadores lanzan sermones altavoz en mano y en los principales cruces hay patrullas policiales.