Washington lleva al límite las diferencias para elevar el techo de deuda
El presidente republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner - efe

Washington lleva al límite las diferencias para elevar el techo de deuda

Si antes del 2 de agosto demócratas y republicanos no llegan a un acuerdo, Estados Unidos entrará en bancarrota

madrid Actualizado:

Si antes del 2 de agosto demócratas y republicanos no llegan a un acuerdo para elevar el techo de deuda, Estados Unidos entrará en bancarrota. El reloj corre, pero las posturas siguen muy divididas. Cuando se llega al momento decisivo, los dos partidos siguen dando forma a sus propuestas.

El líder de la mayoría republicana en el Congreso, el republicano John Boehner, anunció el miércoles que su nuevo plan permitiría ahorrar 917.000 millones de dólares en un periodo de diez años.

Obama vetará el plan republicano

Boehner tenía previsto que la Cámara votase su iniciativa ayer, pero los republicanos aplazaron la votación para tratar de garantizar una reducción del gasto más amplia. Su propuesta inicial resultó en un ahorro de 850.000 millones de dólares, 350.000 millones menos que los 1,2 billones avanzados.

Los recortes incluidos en el plan de los demócratas también eran menores de lo anunciado. La Oficina de Presupuesto del Congreso rebajó la propuesta del líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, de 2,7 billones a 2,2 billones.

Mientras, las acusaciones entre los dos partidos continúan. Los demócratas no aprobarán en el Senado el plan que desde el Congreso le envíen los republicanos. Y Barack Obama está dispuesto a vetar cualquier propuesta de los republicanos que no cuente con el respaldo de su partido.

Dudas en los mercados

El líder republicano, John Boehner, ha pospuesto para este jueves el voto de su plan con el objetivo de ganar tiempo y convencer a varios congresistas del Tea Party, el ala más conservadora de su partido, que critica su plan por considerarlo demasiado suave.

Pese a la diferencia en el volumen de recortes, la principal fricción se halla ahora en la duración del acuerdo. Los republicanos están dispuestos a aceptar solamente un plan de corto plazo, que llevaría a una nueva decisión sobre el techo del endeudamiento a comienzos de 2012, año en el que se celebran elecciones presidenciales.

Los demócratas se oponen, tal y como ha dicho el presidente Barack Obama, que buscará la reelección en esos comicios, ya que consideran esencial para la economía elevar el techo de deuda por un periodo «de tiempo sustancial», al menos hasta 2013.

En los últimos días, la Casa Blanca parece haber tomado algo de distancia, tras el discurso a la nación del pasado lunes en el que Obama advertía sobre las consecuencias «catastróficas» para la economía estadounidense de no subir el techo de deuda e instaba a un «acuerdo amplio y equilibrado».

Por su parte, los mercados continuaban mostrando sus crecientes dudas con la caída de Wall Street de un 1,59% al cierre de la jornada del miércoles, el nuevo récord del precio del oro, el debilitamiento del dólar frente a las monedas asiáticas y la amenaza de revisión de la calificación de la deuda por parte de las agencias como Standard & Poor's y Moody's.