La disidencia cubana confía en Rajoy
Rajoy recibió a un grupo de disidentes cubanos en 2010 en la sede del PP en Génova - oscar del pozo

La disidencia cubana confía en Rajoy

Unos 800 disidentes y sus familiares en la isla firman una carta en la que desean éxito en su gestión al futuro presidente español

madrid Actualizado:

Damas de blanco, periodistas, miembros de organizaciones de derechos humanos y símbolos de la oposición al castrismo, en total 766 disidentes cubanos y sus familiares han firmado una carta dirigida a Mariano Rajoy en la que muestran su «agrado» por la elección del líder del PP como próximo presidente español y expresan su «esperanza de que en el futuro las relaciones entre nuestros pueblos se profundicen, en un clima de democracia y respeto político».

El grupo de disidentes cubanos, «en representación de los cubanos que deseamos la democracia y la libertad», felicitan a Rajoy y le desea «todo el éxito que pueda alcanzar en su gestión, para llevar a su país a niveles económicos y sociales de prosperidad, como merece».

La misiva fechada el 27 de noviembre, que la disidencia depositará en la embajada y hará llegar a Rajoy a través de los canales diplomáticos, está firmada entre otros por el premio Sajarov de derechos humanosGuillermo Fariñas o Berta Soler, la actual líder de las Damas de Blanco, Jorge Luis García Pérez, «Antúnez», Martha Beatriz Roque Cabello., o Alcides Rivera, actualmente ingresado en un hospital por una huelga de hambre iniciada el 28 de septiembre.

Cuenta además con el apoyo de los presos cubanos exiliados en España, según señala a ABC el portavoz del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), Alejandro González Raga, que colabora en difundirla.

«Los presos cubanos hemos sentido muy de cerca al PP», explica González Raga, quien no duda del apoyo de Rajoy en sus reivindicaciones. «Puede que la llegada al Gobierno edulcore un poco su discurso, porque como se dice en Cuba 'una cosa es con guitarra y otra con violín', pero ha sido su compromiso y su discurso».

«Debe haber un cambio de política y esperamos que así sea», señala Ricardo González, periodista de Reporteros sin Fronteras en la isla desde 1998, que fue encarcelado junto a otros 74 disidentes cubanos en la Primavera Negra de 2003 y actualmente vive exiliado en Madrid.

Suspenso a la gestión socialista

La gestión del gobierno socialista ha sido «pésima» a juicio de los disidentes cubanos. «Para nada ha ayudado a la causa de la democracia en Cuba», subraya González Raga, uno de los presos a los que el régimen castrista excarceló en 2008 pero condenó al exilio. Sus críticas se extienden al acuerdo entre el gobierno cubano y español, en el que medió la Iglesia católica por el que medio centenar de presos cubanos y sus familias fueron desterrados a España. «Tuvo el valor humanitario de sacar a los presos de Cuba, pero la evacuación supuso una ayuda al Gobierno cubano para reducir la presión interna en la isla», asegura González Raga.

«Nos sacaron y nos dejaron sin la posibilidad de estar en el escenario de la transición en Cuba. Desde aquí poco podemos hacer, los cambios hay que buscarlos allí», añade el portavoz del OCDH. En aquel momento, la alternativa fue cárcel o exilio, y la presión familiar empujó a muchos a irse de la isla. «Ahora me lo pensaría de otra manera, me habría quedado», asegura González Raga.

Ricardo González censura que el Ejecutivo socialista «no ha sido lo solidario que debiera ser con un pueblo que lucha por su libertad». En un país en el que la oposición está fuera del Parlamento «hay que estar con ella en las calles», subraya el periodista cubano, recordando los viajes a Cuba del ex ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos. «No tuvo el gesto fundamental de reunirse con ellos».

Por eso confían en que el nuevo Gobierno del PP mantenga una buena relación con Cuba porque «siempre habrá que hablar, no se puede cerrar la puerta al diálogo», pero apoye a los disidentes que continúan en Cuba sufriendo la represión del régimen castrista e intente que «los presos de conciencia cubanos sean excarcelados, sin ser desterrados».

Y están convencidos de que Rajoy dará marcha atrás en las iniciativas del Ejecutivo de Zapatero para levantar la posición común en la Unión Europea, instaurada en 1996 a iniciativa del expresidente José María Aznar para exigir a Cuba avances democráticos y el respeto de los derechos humanos, y «no jugará a ser chambelán» de los Castro. Porque, asegura González, «no ha habido cambios en Cuba, solo ligeros maquillajes y así lo demostramos en Bruselas los desterrados».