Tonatiuh Guillén, durante una rueda de prensa de López Obrador en el Palacio Nacional
Tonatiuh Guillén, durante una rueda de prensa de López Obrador en el Palacio Nacional

Dimite el responsable de Migración en México, contrario a la militarización de la frontera

Tonatiuh Guillén presentó su renuncia a López Obrador este viernes, tras darse a conocer algunas de las medidas del plan para frenar la inmigración a EE.UU.

Corresponsal en Ciudad de MéxicoActualizado:

Nueva dimisión en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Tonatiuh Guillén, el comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM) de México, renunció a su cargo sólo una semana después de que México y Estados Unidos cerraran un acuerdo para reforzar la detención de centroamericanos indocumentados que atraviesan el país camino hacia la primera potencia.

Mediante un escueto comunicado, el extitular del INM agradeció a AMLO la «oportunidad de servir al país» sin detallar las razones de su dimisión, una decisión que, según López Obrador, fue consensuada y forma parte de una nueva estrategia migratoria. De hecho, el sustituto de Guillén será Francisco Garduño, una persona que hasta ahora servía como el comisionado de las cárceles federales.

La renuncia fue presentada el viernes. Ese mismo día, el gobierno de México desveló algunos detalles de un nuevo plan migratorio que debe presentar a Estados Unidos para reducir el flujo de centroamericanos. Entre las medidas se incluye la movilización de 6.000 efectivos de la Guardia Nacional en 11 municipios del sureste para desarticular las masivas caravanas de inmigrantes, además de enviar 825 nuevos agentes del INM para controlar la frontera con Guatemala.

El acuerdo alcanzado con Estados Unidos supone un giro de 180 grados a la política migratoria propuesta por AMLO tras su llegada al poder en diciembre de 2018. Entonces, el presidente abogaba por garantizar los derechos de los migrantes y otorgar visas de trabajo a los centroamericanos que quisieran residir en México. No obstante, su gobierno aceptó comenzar a actuar como un ‘agente fronterizo’ de Estados Unidos a cambio de evitar la imposición de aranceles sobre todos los productos importados desde México hacia la primera potencia, tal y como había amenazado Donald Trump.

En ese aspecto, Guillén es un académico en materia de migración con un perfil más interesado en la protección de los derechos de los centroamericanos que en militarizar la frontera con los policías y militares que conforman la Guardia Nacional. De hecho, su enfoque durante los siete meses que ha durado en el cargo ha estado en defender los Derechos Humanos sobre los controles fronterizos y las devoluciones forzosas. Pero dentro de los próximos 45 días, México debe demostrar que el transito migratorio a decaído notablemente si quiere evitar de nuevo la amenaza arancelaria de Trump.

La dimisión de Guillén ocurre en la misma semana que dejaron su cargo Jaime Rochín, titular de Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y un mes después de que renunciara Josefa González, la secretaria (ministra) de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Otro funcionario de peso que ha dimitido desde la llegada de López Obrador es Germán Martínez, el director del sistema de seguridad social de México, quien denunció en su carta de renuncia la «enorme corrupción» dentro de la institución que manejaba.