Decenas de miles de personas protestan en las calles de Jartum (Sudán) este domingo
Decenas de miles de personas protestan en las calles de Jartum (Sudán) este domingo - REUTERS

Decenas de miles de sudaneses piden «sangre por sangre» en una protesta contra la Junta Militar

La Junta Militar ha intervenido con disparos al aire y gases. Un joven ha muerto de un disparo en el pecho

AGENCIAS
JARTÚM (SUDÁN)Actualizado:

Las fuerzas de seguridad de la junta militar que gobierna Sudán han efectuado varios disparos al aire y usado gas lacrimógeno para dispersar a los miles de manifestantes que se están concentrando ante el Ministerio de Defensa y en varios barrios de la capital, Jartum, según testigos.

Al mismo tiempo, el vicepresidente de la junta Mohamed Hamdan Dagalo alias 'Hemedti', considerado el hombre fuerte del consejo de militares, ha denunciado «disparos de francotirador» contra sus fuerzas en el puente del Nilo Blanco que conecta Jartum con Omdurman, la ciudad más poblada del país, según hizo saber durante un discurso televisado y recogido por Sudan News.

«Ayer advertimos de que haríamos responsable a la oposición de cualquier acto violento y nuestras fuerzas se encaminan a resolver la situación», ha hecho saber en referencia a las milicias de las Fuerzas de Apoyo Rápido que lidera este antiguo comandante janjawid.

Decenas de miles de personas han salido este domingo a las calles de la capital de Sudán, Jartum, y otras ciudades del país para protestar contra la junta militar al frente del país y exigir la integración de los civiles en un Gobierno de transición tras la caída en abril del dictador Omar al Bashir, en lo que se trata de la primera gran manifestación tras la violentísima represión policial de este mes que dejó entre 60 y 110 fallecidos.

Los manifestantes han marchado por Jartum, Atbara, Dongola o Sinnar enarbolando banderas sudanesas a los gritos de «civiles, civiles» bajo la mirada de las fuerzas de seguridad desplegadas para contener a los participantes.

Un joven muerto por un disparo en el pecho

Ha sido precisamente en Atbara donde ha fallecido el joven, identificado como Mohamed Aljak, de unos 20 años de edad, muerto «por un impacto directo de bala en el pecho», según un comunicado del Comité Central de Médicos de Sudán.

La principal organización civil tras las protestas, la Asociación de Profesionales Sudaneses (APS), ha convocado a todos los participantes a que se concentren ante el Palacio Presidencial de la capital, para culminar la protesta acusando a la junta militar de no ser más que una prolongación del antiguo régimen de Al Bashir, cuyo 30 aniversario de la llegada al poder se cumple exactamente este domingo.

«Reclamamos retribución por los mártires y la entrega inmediata del poder a los civiles, sin condiciones ni dilación», ha hecho saber la asociación en su cuenta oficial de Twitter.

La junta militar no ha aprobado esta marcha, y ha instado en su lugar a las Fuerzas para la Libertad y el Cambio -- el movimiento que aglutina a las principales fuerzas de oposición política y civil, entre ellas la mencionada APS -- a que suspenda la manifestación y ha avisado de que les hará responsables de cualquier pérdida de vidas o daños materiales causados por la marcha.

«Queremos advertir de la gravedad de la crisis que está atravesando el país, y haremos responsables a las Fuerzas para la Libertad y el Cambio de cualquier vida que se pierda en esta marcha, o de cualquier daño a los ciudadanos o a las instituciones del Estado», ha avisado el Ejército en un comunicado recogido por la agencia oficial de noticias sudanesa, SUNA.

Esta pasada noche, además, efectivos de las fuerzas de seguridad del régimen militar que gobierna Sudán han irrumpido en la sede de APS en vísperas de la manifestación; una maniobra de presión, según los opositores, que dificulta todavía más los intentos de mediación internacionales que encabeza Etiopía para estabilizar el país.

«Es una violación de las libertades aún peor que las del régimen del expresidente» Omar Hasán al Bashir, ha afirmado un portavoz de la APS, Ahmed al Rabie, en declaraciones a Reuters. "Es una mala señal para la atmósfera de mediación entre las dos partes", ha añadido.