Hotel Meliá de Orlando, uno de los dos que opera la compañía española en Estados Unidos
Hotel Meliá de Orlando, uno de los dos que opera la compañía española en Estados Unidos - ABC

Decenas de cubanos en Estados Unidos denunciarán a empresas españolas

«Somos herederos de los emigrantes y el comunismo robó nuestras propiedades», defienden

Corresponsal en WashingtonActualizado:

Varias decenas de familias con nacionalidad estadounidense y exiliadas de Cuba se preparan para iniciar pleitos contra las empresas españolas que hacen negocios en la isla, especialmente las que operan hoteles que fueron expropiados en 1960 y hoy son patrimonio del Grupo Gaviota, controlado por el ejército castrista. Tal y como adelantó este domingo ABC, una de esas familias, los Sánchez Hill, presentará esta semana una demanda en los juzgados españoles en un caso separado y a partir del 2 de mayo llevará a los grupos hoteleros Meliá y Blau a juicio en Estados Unidos.

Por decisión del presidente Donald Trump, el 2 de mayo entran en vigor los títulos III y IV de la ley Helms-Burton, aprobada en 1995, que endurece el embargo sobre Cuba. Esos dos títulos fueron suspendidos por todos los presidentes desde Bill Clinton por suponer un golpe de graves consecuencias para las empresas europeas y canadienses que hacen negocios en la isla, ya que permiten a los ciudadanos de EE.UU. llevar a los tribunales a las compañías internacionales que hacen negocio en Cuba con propiedades expropiadas en la revolución.

Según calcula Nicolás Gutiérrez, que asesora legalmente a varias de estas familias en Florida, hay varias decenas de afectados que ahora van a poder tomar medidas legales. «Esas empresas deben considerar que nosotros somos descendientes de españoles, que somos herederos de los españoles que emigraron a América y que nuestras propiedades nos fueron robadas por el comunismo en Cuba», dice Gutiérrez, que también es de ascendencia cubana. «Por supuesto, estamos abiertos a negociar con estas empresas», señala.

Denegación de visados

Para una compañía española como Meliá, que opera 32 hoteles en Cuba, la entrada en vigor de esta ley supone que sus dos propiedades comerciales en EE.UU. –en Nueva York y Orlando– pueden quedar sujetas a embargo si así lo dicta un juez.

Además, a partir de mayo el Departamento de Estado norteamericano podrá denegar visados a los directivos y familiares de las empresas que operen con bienes inmuebles robados, detallados todos en una lista actualizada por el Gobierno de EE.UU. la semana pasada y que incluye más de 200 propiedades, en su inmensa mayoría hoteles.

Según Gutiérrez, en 2002 Meliá llegó a ofrecer a los Sánchez Hill una compensación de hasta cinco millones de dólares (4,5 millones de euros) que luego retiró ante la demora de la entrada en vigor de la totalidad de la ley del embargo. Hoy la familia espera una compensación sustancialmente mayor.