Cronología de la desaparición del periodista saudí

Jamal Khashoggi entró en el consulado de Arabia Saudí en Estambul el pasado 2 de octubre. Fue entonces cuando su rastro se perdió

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La desaparición del periodista Jamal Khashoggi amenaza con tensar las complicadas relaciones de Arabia Saudí con la comunidad internacional. Aquí, la cronología del caso:

7 de octubre (por Mikel Ayestaran). Jamal Khashoggi entró en el consulado de su país en Estambul el 2 de octubre para obtener un justificante de divorcio, desde entonces permanece en paradero desconocido y amigos suyos aseguraron que «está confirmado» que fue asesinado en el interior del edificio. El periodista, de 59 años y columnista de «The Wahisngton Post», tuvo que abandonar hace un año Riad por sus críticas a la familia real y se refugió en Estados Unidos. Viajó a Turquía para poder casarse con su prometida, Hatice Cengiz, pero para ello necesitaba antes cumplir con un trámite burocrático para que el pidió cita previa y se personó en la legación saudí cuando le informaron de que todo estaba listo. Nadie le vio salir de allí. Cengiz permaneció 11 horas en la puerta y fue la primera en dar la voz de alarma siguiendo las instrucciones que le había dado el propio Khashoggi en caso de que pasara algo extraño. Avisó directamente a un asesor del presidente Recep Tayyp Erdogan y desde entonces el paradero del periodista se ha convertido en motivo de disputa entre los gobiernos de Ankara y Riad, cuyas relaciones no pasan por sus mejores momentos debido al apoyo turco a Catar.

8 y 9 de octubre (Agencias). El periodista turco Turan Kislakçi, amigo personal de Khashoggi y dirigente de la Asociación de prensa turco-árabe, aseveró que su colega saudí fue asesinado en el consulado y que la noticia estaba «confirmada», aunque no aclaró sus fuentes. En declaraciones al diario Hürriyet, Kislakçi añadió hoy que el cadáver de Khashoggi fue troceado y posteriormente sacado del consulado por un equipo de 15 agentes saudíes.

10 de octubre (Agencias). Los investigadores revelaron que estaban tras la pista de un Apple Watch, un tipo de reloj, que Khashoggi estaba usando y que estaba conectado a un iPhone que había dejado con su novia fuera del consulado. «Hemos determinado que lo llevaba puesto cuando entró al consulado», dijo a Reuters un oficial de seguridad. Los investigadores están tratando de determinar qué información ha transmitido el reloj.

10 de octubre (Mikel Ayestaran). La desaparición hace más de una semana del periodista Jamal Khashoggi en el consulado de Arabia Saudí de Estambul sirvió para que Reporteros Sin Fronteras (RSF) recordara la turbia relación de la monarquía de este país del Golfo con las voces críticas. La organización denunció que tan solo en el último año se han producido «más de una decena» de arrestos de periodistas y blogueros «en la mayor opacidad» y advirtió de que, teniendo en cuenta los precedentes, «hay que temer lo peor» en el caso de esta desaparición, según el comunicado firmado por Sophie Anmuth, responsable de la organización en Oriente Próximo (Mikel Ayestaran).

15 de octubre (Javier Ansorena). En los últimos días, la inteligencia estadounidense había especulado que si Arabia Saudí confirmaba el asesinato de Jamal Khashoggi, un periodista de su país desaparecido en Turquía el 2 de octubre, Riad defendería la teoría de que los autores serían elementos de sus servicios secretos actuando por cuenta propia, sin relación directa con la monarquía dirigente. Esa versión parecía buena al cierre de esta edición, cuando la CNN aseguró que las autoridades saudíes preparaban un informe que reconocería la muerte de Khashoggi en la embajada después de «un interrogatorio que salió mal», según dos fuentes de la cadena de noticias estadounidense. El objetivo del interrogatorio era secuestrar al ciudadano saudí. La operación habría sido realizada sin permiso y los responsables serían quienes la ejecutaron. El informe sería coherente con la posición defendía por Arabia Saudí: que su Gobierno no tiene nada que ver con el asunto.