«El Costa Concordia ha perdido su alma y un barco sin alma no tiene sentido»
El Costa Concordia, encallado frente a la isla de Giglio (Italia) - reuters

«El Costa Concordia ha perdido su alma y un barco sin alma no tiene sentido»

El director de Costa Cruceros en España niega que tras el proyecto de reflotar el buque de una sola pieza exista un plan para que vuelva a navegar

madrid Actualizado:

«Me encantaría que el Concordia volviera a navegar», «he hecho en el Concordia tres cruceros, y no me importaría repetir si lo reflotan», «me iría de vacaciones en él sin pensarlo». La noticia de que el Costa Concordia será reflotado de una sola pieza por la compañía estadounidense Titan Salvage en asociación con la italiana Micoperi ha suscitado el debate en el Facebook de Costa Cruceros sobre el futuro que le depara al barco naufragado el pasado 13 de enero frente a la isla italiana de Giglio.

El diario peruano El Comercio llevaba la duda a su titular «¿Volverá a la mar? El Costa Concordia será recuperado entero». Bernardo Echevarría, director de Costa Cruceros en España, frena en seco con estas especulaciones. «No se contempla recuperar el barco, después de un accidente así sería muy difícil», subraya en declaraciones a ABC.es.

«En las navieras consideramos que los barcos tienen un alma y el alma del Costa Concordia ya no está en ese buque», explica Echevarría, para quien «un barco sin alma no tiene sentido».

El director de Costa Cruceros en España admite que la opción de reflotar de una pieza el buque «no es la más sencilla», al contrario, pero argumenta que ofrece más garantías de protección mediambiental, un aspecto que ya destacó el presidente de Costa, Pier Luigi Foschi, al anunciar que la empresa fundada en Florida hace 32 años se ha adjudicado el contrato para llevar a cabo una de las operaciones de salvamento más complicadas de la historia: «Como sucedió en el caso de la extracción del combustible, hemos tratado de identificar la mejor solución para proteger la isla y su medio ambiente marino, y para proteger su turismo».

El medio ambiente, «prioridad máxima»

La isla de Giglio está rodeada por zonas de pesca y por un santuario de delfines y el turismo es el pilar de su economía. Costa asegura en un comunicado que la protección del medio ambiente será una «prioridad máxima» y que la presencia de los trabajadores de rescate «no tendrá ningún impacto significativo en la disponibilidad de alojamiento en los hoteles de la isla durante la temporada de verano». La base principal de operaciones se ubicará en tierra firme en la cercana Civitavecchia, donde se almacenarán los equipos y materiales «evitando así cualquier impacto en las actividades del puerto de Giglio», según informa la compañía que pagará los 300 millones de dólares que costará la operación.

Salvar el buque sin dañar su estructura permitirá además acceder a todos los compartimentos «y a todas las cajas fuertes» donde los viajeros guardaron sus pertenencias más valiosas, según descata Echevarría. A bordo del crucero viajaban 4.229 personas, de las cuales murieron 32, entre ellas un ciudadano español.

El contrato fue otorgado a Titan tras revisar seis ofertas «de un nivel muy alto» y renombre internacional. El plan, que fue seleccionado por un Equipo de Evaluación formado por especialistas de Costa Cruceros, Carnival Corporation & plc, London Offshore Consultants y el club Standard P&I, cumplía con los principales objetivos incluidos en las especificaciones de la oferta: retirada del barco de una pieza, mínimo riesgo, mínimo impacto medioambiental, protección de la economía y el turismo de Giglio y máxima seguridad en los trabajos.

Los trabajos para poner a flote el barco y remolcarlo a un puerto italiano, donde será desguazado, se prolongarán durante un año. Enrico Rossi, presidente de la región de Toscana, ante cuyas costas se halla varado el barco, estimó que podría ser trasladado al puerto de Livorno, porque «su cercanía implica menores riesgos y mayor tutela medioambiental», según recoge Efe.

Los trabajos se iniciarán el próximo mes de mayo, una vez que reciba la aprobación final de las autoridades italianas. El pasado 24 de marzo y tras 32 días consecutivos, se dio por «técnicamente» terminada la extracción de las 2.300 toneladas de combustible que portaba el Costa Concordia. Las operaciones, que incluyeron la limpieza del lecho marino y la retirada de escombros causados por el incidente, continuarán hasta que comiencen los trabajos de retirada y después de completar los trabajos principales se procederá a limpiar el fondo del mar y a replantar la flora marina.