Las conversaciones de Manhasset, congeladas

LUIS DE VEGA | RABAT
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Hace ya nueve meses que el Frente Polisario y Marruecos no comparten mesa para tratar de desbloquear el conflicto del Sahara Occidental en la localidad de Manhasset (Nueva York). El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sigue sin nombrar a su representante para la ex colonia española, que es el que se encarga de convocar a las dos partes enfrentadas. La próxima debería ser la quinta ronda de encuentros desde junio de 2007.

En los nueve primeros meses los independentistas y los marroquíes se vieron las caras cuatro veces a instancias del entonces enviado especial, Peter Van Walsum. Su misión no fue renovada después de que calificara de no «realista» la opción de la independencia del Sahara. Rabat se frotó las manos de satisfacción mientras los saharauis cargaron contra el diplomático holandés.

Ban Ki-moon ha propuesto al norteamericano Christopher Ross, sólo calificado de enviado «virtual» a la espera de que Rabat lo acepte. Pero las últimas declaraciones en uno y otro bando no llevan a pensar que Manhasset vaya a reabrir sus puertas en breve.

«Hemos transmitido al secretario general de la ONU nuestra voluntad constante de continuar», ha asegurado el portavoz del Gobierno marroquí, Khalid Naciri, citando al ministro de Exteriores, Taieb Fassi Fihri, «pero sin retornar a la casilla inicial», añadió.

Eso significa que Rabat se niega a negociar si no es sobre su proyecto de autonomía, en contra de la petición de la ONU de hacerlo sin condiciones previas y con el derecho de autodeterminación de fondo.

«No creo que el proceso de Manhasset esté congelado. Todo depende del nuevo enviado pues el secretario general espera respuesta de Rabat», declara Sidi Mohamed Omar, negociador del Polisario. Añade, sin embargo, que «no se sabe nada de la quinta ronda, ni fecha ni sitio». «Yo no daría por terminado el proceso. En cualquier caso no se retomará antes de abril», opina Jacob Mundy, analista estadounidense especializado en el conflicto.