Boris Johnson en Londres
Boris Johnson en Londres - EFE

Mr. Bean y un imán apoyan a Boris Johnson en su polémica con el uso del burka

Los Tories van a iniciar una investigación por la comparación que el exminsitro hizo entre las mujeres con burka y los buzones de correos

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Rowan Atkinson, el actor que da vida a «Mr. Bean» y Taj Hargey, el imán de la Congregación islámica de Oxford, han mostrado su apoyo al exministro de Exteriores británico, Boris Johnson, después de que le llovieran las críticas por su comparación entre las mujeres que llevan burka y los buzones de correos.

Atkinson, en una carta publicada en «The Times» ha escrito que todos los chistes sobre las religiones causan ofensas, y que por ello Johnson no debería disculparse. «Como beneficiario de toda la vida de la libertad de hacer bromas sobre la religión, creo que la broma de Boris Johnson sobre los usuarios del burka que se asemeja a los buzones es bastante buena». ha comentado el actor.

El exalcalde de Londres dijo que las mujeres musulmanas que usan burka parecen «buzones», y las comparó con ladrones de bancos y adolescentes rebeldes en una columna de «Telegraph».

Por su parte, el imán en otra carta en «The Times» ha escrito que el «uso del burka y el niqab son horribles prendas tribales tipo ninja que son preislámicas, no coránicas y, por lo tanto, no musulmanas».

Además añadió que, «aunque este artilugio deliberadamente oculto de identidad está prohibido en la Kaaba en La Meca, está permitido en Gran Bretaña, lo que precipita riesgos de seguridad, acelera la deficiencia de vitamina D, respalda la desigualdad de género e inhibe la cohesión de la comunidad».

Ha agregado que Johnson «no fue lo suficientemente lejos» en su columna para el Daily Telegraph el lunes, que desató protestas generalizadas.

Investigación de los Tories

Estas críticas vienen después de que la primera ministra británica, Theresa May, reconociera el miércoles como ofensivas dichas declaraciones, por las que a Johnson le han llovido críticas de distintos sectores políticos y sociales. El exministro, sin embargo, guarda silencio y su entorno ha dejado claro que no prevé pedir perdón.

En un intento por aplacar la tormenta interna, el Partido Conservadorremitirá el caso a una comisión de investigación para que determine si Johnson ha incumplido el código de conducta de la formación, habida cuenta de la «considerable cantidad» de quejas recibidas, según fuentes citadas por el periódico «Evening Standard».

Un portavoz del partido citado por la cadena de televisión pública BBC ha subrayado que el proceso es «estrictamente confidencial», por lo que no se prevén declaraciones al respecto.