May anunciará hoy su deseo de romper todo vínculo con la UE

«No queremos ser un miembro parcial ni asociado, o estar medio dentro y medio fuera»

Corresponsal en LondresActualizado:

El esperado discurso de esta mañana de Theresa May sobre el Brexit, donde se espera que destape sus líneas maestras para la negociación tras seis meses de nebulosa, será un canto nacionalista a la grandeza del Reino Unido, del que dirá que aspira a ser «líder global del libre comercio», y una apuesta nítida por el Brexit duro. Según trascendió anoche, la primera ministra, de 60 años y que heredó el poder en julio sin pasar por las urnas, descartará de plano cualquier fórmula que suponga que el Reino Unido continúa más o menos vinculado a la UE. En concreto, rechazará un modelo similar al de Noruega, país asociado comercialmente a la UE, aunque no forma parte de ella, y que acepta su carta de derechos y libertades.

«Buscamos una asociación nueva e igualitaria entre una Gran Bretaña Global independiente y autónoma y nuestros amigos y aliados en la UE: No seremos un miembro parcial de la Unión Europea, ni un miembro asociado de la UE, o algo que nos deje medio dentro y medio fuera. No buscamos adoptar un modelo como el que disfrutan otros países. No buscamos aferrarnos a ser miembros al tiempo que salimos», se espera que diga May en su alocución en Lancaster House, mansión anexa al palacio de St. James.

El tono del discurso da a entender, por lo que ha trascendido hasta ahora, que renunciará a hacer cesiones que le permitan permanecer en el mercado único y en la unión aduanera, algo que han reclamado insistentemente la patronal, el Banco de Inglaterra y el propio ministro de Economía, el pragmático Philip Hammond.

La libra puede acusar duramente la línea elegida por la primera ministra, porque ayer ya se depreció solo porque los periódicos dominicales británicos publicaron que se inclinaría por el Brexit duro. A pesar de que el Número 10 tachó esas informaciones de «especulaciones», a primera hora de la mañana de ayer la divisa inglesa cayó a su menor cotización frente al dólar en tres meses (la anterior caída brusca, el pasado octubre, también se produjo por un discurso de May de línea dura). La libra se situó por debajo de la barrera de 1,20 dólares, hasta 1,19. Frente al euro bajó un 1,24% y quedó en 1,13.

Unidad y épica nacionalista

En su discurso Theresa May pedirá también unidad, porque el país está profundamente dividido por la cuestión europea, incluso generacionalmente (los jóvenes votaron mayoritariamente «In» y los ancianos, «Out»). May lo envolverá todo en su habitual épica nacionalista: «Hace seis meses, el pueblo británico votó por el cambio, por moldear un futuro más brillante para nuestro país. Votaron por dejar la UE y abrazar el mundo. Lo hicieron con los ojos abiertos, aceptando que el camino por delante será incierto, pero creyendo que llevará a un futuro más brillante para sus hijos y también sus nietos».

May presentará el trauma que ha supuesto el Brexit como una oportunidad para Gran Bretaña: «Mi respuesta es clara. Quiero un Reino Unido que emerja de este período de cambio más fuerte, más justo, más unido y más volcado al mundo que nunca antes».

Por supuesto no faltarán los buenos modales ingleses, con palabras correctas para los que han sido sus socios durante 44 años. Ni tampoco su matra habitual de «estamos dejando la UE, pero no estamos dejando Europa». «Continuaremos siendo socios fiables y amigos próximos. Queremos comprar vuestros bienes y vender los nuestros, comerciar con vosotros lo más libremente que se posible y trabajar juntos para estar más seguros y prosperar con nuestra continua amistad».

La respuesta de los mercados en los próximos meses marcará si el Brexit duro lo es al final tanto, o si los británicos van cediendo ante las realidades contables que pondrán encima los dos años de negociación.