Man Haron Monis mientras se dirige a los medios tras haber sido acusado de siete delitos - EFE

Sydney se pregunta cómo el autor del secuestro pudo actuar si era «un viejo conocido»

Irán y Australia ya habían discutido «varias veces» sobre sus «condiciones psicológicas»

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El primer ministro de Australia, Tony Abbott, ha admitido que el clérigo iraní que ha retenido durante más de 16 horas a varias personas en una cafetería del centro de Sídney, dejando un saldo de tres muertos, «era un viejo conocido» de las autoridades.

«Era un viejo conocido de las autoridades australianas», ha admitido en una rueda de prensa celebrada en Canberra, detallando que «tenía un largo historial de crímenes violentos, estaba obsesionado con el extremismo y tenía inestabilidad mental». «Había enviado cartas ofensivas a las familias de los soldados australianos muertos en Afganistán y fue declarado culpable por ello. También había publicado material gráfico extremista en Internet», ha añadido el jefe de Gobierno.

Así, Abbott ha considerado que «claramente hay lecciones que aprender» de lo ocurrido este lunes. «Analizaremos exhaustivamente este incidente y veremos qué lecciones podemos aprender», ha asegurado, según informa la cadena australiana ABC.

El Gobierno de Irán ya había adelantado la noticia al expresar su «sorpresa» por las noticias «imperfectas» que se han publicado sobre el clérigo iraní porque las autoridades de la República Islámico y Australia ya habían discutido «varias veces» su «condiciones psicológicas» y había pedido asilo hace 20 años en el país oceánico.

Además, en ese «largo historial» al que ha aludido Abbot, se incluye el hecho de haber sido puesto en libertad tras haber sido acusado el pasado mes de noviembre de 2013 del asesinato de su exesposa, apuñalada y quemada en su apartamento. Además, en el marco de las misivas contra los familiares de soldados australianos, llevó su causa hasta el Tribunal Supremo, pero finalmente fue declarado culpable en agosto de 2013 y condenado a 300 horas de servicios a la comunidad.

Por otro lado, desde octubre, tal y como informa Pablo M. Díez, tenía pendientes medio centenar de causas por delitos sexuales que se remontan a su época de «sanador espiritual» en 2002, cuando se anunciaba en los periódicos locales como experto en astrología, numerología, meditación y magia negra. Rebelándose contra todas estas acusaciones llegó a compararse con el fundador de Wikileaks, Julian Assange.