El ministro de Defensa, Pedro Morenés
El ministro de Defensa, Pedro Morenés - EFE

España se pone de perfil en la coalición de Estados Unidos contra el Estado Islámico

Participa con apoyo logístico, pero no con ataques aéreos

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El Gobierno español está manteniendo una actitud de cierta cautela a la hora de comprometerse en la ofensiva que lidera Estados Unidos contra los yihadistas del Estado Islámico. Tardó en unirse a la coalición internacional para combatir a los terroristas y ha dejado claro que no participará en ataques aéreos ni pondrá tropas sobre el terreno.

Pese a haber sido uno de los países que más alertó del peligro que representa para la seguridad global el radicalismo de que hacen gala los militantes del Estado Islámico, España sorprendió cuando a comienzos de este mes, durante la cumbre de la OTAN en Gales, no se integró en la coalición que Washington formó con otros nueve países para frenar el avance de los yihadistas. El Gobierno argumentaba que España ya participaba en numerosas misiones internacionales y que, en cualquier caso, se estaba a la espera de lo que pudiera hacer la OTAN.

Pese a todo, España acabó sumándose a la coalición en la reunión sobre Irak convocada el pasado día 15 en París por el secretario de Estado norteamericano, John Kerry y a la que fueron invitados 25 países árabes y europeos.

Eso sí, el ministro de Asuntos Exteriores insistió en que no era con una participación militar la forma en la que España podía resultar más útil en esa coalición y apuntó en sede parlamentaria una serie de posibilidades de actuación, que más tarde ha ido concretando.

De momento, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, anunció el despliegue a comienzos de 2015 en Turquía de una batería antiaérea de misiles «Patriot» como parte del dispositivo defensivo que la OTAN puso en marcha en 2013 para proteger a la población civil de este país ante posibles ataques provenientes de la frontera sur con Irak y Siria.

El pasado viernes, García-Margallo volvió a participar, esta vez en Nueva York, en una reunión del Consejo de Seguridad sobre Irak auspiciada por Estados Unidos. Avanzó que la participación española consistiría en «participar en el asesoramiento y formación de unidades militares conforme a las prioridades del ejército iraquí» y «facilitar equipamiento y material militar al gobierno legítimo» del país.

España está también dispuesta a facilitar sus bases en suelo español para las operaciones de la coalición y a contribuir en las tareas de transporte y abastecimiento de combustible para los aviones.