Foto tomada en 1990, año en el que se inauguró el primer McDonalds en Rusia, que ha sido uno de los cuatro restaurantes afectados
Foto tomada en 1990, año en el que se inauguró el primer McDonalds en Rusia, que ha sido uno de los cuatro restaurantes afectados - afp

Así es la historia del primer McDonald's, ahora cerrado, en Rusia

Moscú ha suspendido cuatro establecimientos, entre ellos el primero, que se abrió en 1990 con largas colas de rusos en un momento en que la Unión Soviética se desmoronaba

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Miles de moscovitas esperan su turno en una kilométrica cola en el McDonald's de la plaza de Pushkin. Era noviembre de 1990, cuando la conocida marca de restaurantes de comida rápida y símbolo del capitalismo yankee plantaba su particular bandera en el corazón del comunismo mundial.

La Unión Soviética estaba bajo el gobierno de Mijail Gorbachov en plena Perestroika, cuando parecía que las tensiones con Estados Unidos parecían relajarse. Así las cosas, más de dos décadas después, la excomunista Rusia suspende ese primer establecimiento junto a otros tres de su capital, Moscú.

Símbolo de la Perestroika, este Mcdonald's era el más frecuentado del mundo: más de 10.000 clientes podían ser atendidos diariamente. Se hacía realidad, por tanto, aquella paradoja que señaló Billy Wilder en «Un, dos tres», cuando MacNamara, representante de una multinacional de refrescos, pretendía introducir la marca en la Unión Soviética.

Sin embargo, en los últimos días, el McDonalds's de la plaza de Pushkin dejaba de ser el centro de los hambrientos moscovitas y turistas de medio mundo. Sus puertas de vidrio han sido cerradas con bandas de la Agencia de Protección del Consumidor por presuntos problemas sanitarios.

Según apunta la agencia Reuters, el mes pasado Mcdonald's estaba siendo seguida de cerca por el Estado ruso, por unas presuntas infracciones en la calidad de productos que levantaron sospechas sobre la seguridad de los alimentos en toda la cadena de comida rápida.

La multinacional se encontraba desde hace un tiempo en el centro de las críticas de los partidos nacionalistas rusos por haber cerrado sus restaurantes en Crimea tras su anexión a Rusia.