Procesan por «cohecho» al vicepresidente de Argentina
La presidenta argentina, Cristina Fernández, acompañada del vicepresidente, Amado Boudou - efe

Procesan por «cohecho» al vicepresidente de Argentina

Está acusado de apropiarse de una imprenta que terminó siendo estatizada y que actualmente imprime papel moneda de curso legal

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Por primera vez en la historia un vicepresidente argentino en ejercicio del cargo, quedó procesado en un caso de corrupción. Amado Boudou, el hombre que eligió personalmente Cristina Fernández de Kirchner para que fuera su compañero de papeleta electoral y segundo en la línea de sucesión a la Presidenta, está acusado de apropiarse de una imprenta que terminó siendo estatizada y que actualmente imprime papel moneda de curso legal. Entre otros, los billetes de 100 pesos. Las figuras a las que recurre el juez federal Ariel Lijo para procesarle son «cohecho pasivo y negociaciones incompatibles».

Lijo, que también procesó a otras cinco personas y embargó bienes de Boudou por 200.000 pesos, acusa al vicepresidente de adquirir en el año 2011 Ciccone Calcográfica, la empresa que estaba al borde la quiebra y gracias a su intervención fue rescatada con fondos públicos. Según el magistrado la operación la realizó Boudou a través de su socio y testaferro Alejandro Vanderbroele, a quien el, en teoría, número dos del Gobierno ha negado conocer pese a las pruebas que indicarían lo contrario. Entre otras, el pago de los gastos de comunidad de un piso de su propiedad y la cuenta de teléfono.

Lijo, el segundo magistrado que se ocupa de la causa, sospecha que Boudou intervino para evitar que la Casa de la Moneda recibiera una subvención que le habría permitido comprar nuevas máquinas y responder a la creciente demanda de impresión de billetes. El objetivo de esa intervención sería, presuntamente, adjudicarle a Ciccone la impresión de millones de pesos de 100.

La imprenta, que posteriormente pasó a llamarse Compañía Sudamericana de Valores, fue estatizada hace dos años ,cuando el escándalo ya estaba siendo investigando por la justicia federal. Sorprendentemente se hizo sin que se conociera el nombre del propietario de la compañía, un enigma que el juez cree descifrar al adjudicárselo a Boudou y compañía.

El vicepresidente, que llegó a arrastrar medio centenar de causas judiciales, también está citado por Claudio Bonadio, otro juez federal que le acusa de falsificar los documentos de un vehículo de su propiedad.