Insulza visitará Cuba en el primer contacto oficial entre la OEA y la isla en medio siglo
Varios trabajadores en el salón principal de Pabexpo, en La Habana, donde se celebrará la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) - efe

Insulza visitará Cuba en el primer contacto oficial entre la OEA y la isla en medio siglo

Asistirá a la II cumbre de la Celac y será el primer secretario general del organismo que viaja al país caribeño desde 1959

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La OEA mantendrá su primer contacto oficial con Cuba desde 1962 a finales de este mes, cuando José Miguel Insulza se convertirá en el primer secretario general del organismo que visita la isla desde el triunfo de la revolución cubana en 1959.

La Organización de Estados Americanos (OEA) anunció este viernes que Insulza ha aceptado una invitación de Cuba para asistir a la segunda cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se celebrará los días 28 y 29 de enero en La Habana.

La invitación, formulada por el país anfitrión de la cumbre y secretario pro tempore de la Celac, da paso al primer contacto oficial entre Cuba y la OEA en más de medio siglo, desde enero de 1962. Fue entonces, al calor de las tensiones previas a la crisis de los misiles, cuando la nación caribeña quedó suspendida de la organización continental debido a sus vínculos con el bloque soviético durante la Guerra Fría.

Lejos de reintegrarse tras el fin de la suspensión, no ha cesado en sus críticasLa OEA levantó esa suspensión en junio de 2009, durante la 39 Asamblea General que se celebró en San Pedro Sula (Honduras), cuando los Estados miembros aprobaron por aclamación acabar con esa medida a propuesta del propio Insulza. No obstante, desde entonces Cuba ha rechazado reintegrarse en la organización, una postura que deja al país en una suerte de limbo dentro del organismo, que sigue considerando a la isla un Estado miembro aunque no cuente con participación plena.

Lejos de aceptar el proceso marcado por la resolución de la Asamblea General OEA, que incluía la apertura de «un diálogo iniciado a solicitud del Gobierno de la República de Cuba y de conformidad con las prácticas» del organismo, el Gobierno cubano ha reiterado varias veces su repudio a la institución.

En abril de 2012, el expresidente de CubaFidel Castro arremetió en un artículo contra la «repudiable» OEA y condenó el «grotesco papel» que desempeñó al propiciar, desde su creación en 1948, «la furia intervencionista» de Estados Unidos en Centroamérica y el Caribe, y tener un «nefasto papel» en el ámbito de Sudamérica.

La negativa de Cuba a reintegrarse en la OEA abrió otro debate, el de si debe permitirse su participación en las Cumbres de las Américas, un foro vinculado al organismo que reúne a los presidentes del continente cada tres años.

El Gobierno de Cuba sí ha mostrado interés de asistir a esa reunión, si bien la falta de consenso entre los 34 países restantes impidió que pudiera estar presente en la última Cumbre de las Américas, celebrada en abril de 2012 en Cartagena de Indias (Colombia).

Panamá en 2015

Insulza, por su parte, ha asegurado que «no ve razón» por la que Cuba no deba asistir a la próxima Cumbre de las Américas, que se celebrará en Panamá en 2015, y el canciller panameño, Fernando Núñez Fábrega, afirmó el pasado año que está de acuerdo en invitar al país caribeño. «Llegó el momento de la apertura hacia Cuba, de limar las asperezas y la animosidad contra Cuba», aseguró Núñez Fábrega en junio de 2014.

No obstante, Estados Unidos ha mantenido hasta ahora que Cuba no debería participar en el proceso de Cumbres de las Américas hasta que no haya un cambio democrático en la isla, y Canadá también se ha opuesto hasta ahora a su presencia en las citas regionales.

En su visita a Cuba, Insulza asistirá además por segundo año consecutivo a una cumbre de la Celac, una organización que algunos países aún ven como foro político alternativo a la OEA.

Creada en Caracas en diciembre de 2011 e integrada por todos los países de América excepto Estados Unidos y Canadá, la Celac fue perfilada en sus inicios como un reemplazo de la OEA por el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, y otros países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

No obstante, Insulza ha sostenido desde entonces que ambas organizaciones no son incompatibles y pueden coexistir como foros políticos.