El tráfico de marfil y cuernos de rinoceronte financia a Al Shabab
Marfil intervenido en Kenia en 2011 - afp

El tráfico de marfil y cuernos de rinoceronte financia a Al Shabab

La guerrilla islamista, que se encuentra detrás de los atentados de Nairobi, obtiene por esta vía hasta un 40 por ciento de su financiación

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Según una investigación realizada en 2011 por la Liga de Acción del Elefante ( Elephant Action League), el grupo radical con base en Somalia participa de la red de tráfico ilegal de marfil y cuerno de rinoceronte de manera determinante, aportando puertos de salida para la mercancía hacia los mercados internacionales.

Fuentes citadas por la organización aseguran que entre una y tres toneladas de marfil salían cada mes desde los puertos de Merca y Kismayo, hoy bajo control de las fuerzas kenianas integradas en la AMISOM (Misión Africana para Somalia).

Kenia entró en territorio somalí en octubre de 2012 tras el secuestro de dos cooperantes españolas en el campo de refugiados de Dabaad y la muerte de varios turistas extranjeros en complejos costeros del norte del país.

La toma de los puertos somalíes por parte de las tropas kenianas, especialmente Kismaayo, supuso un duro golpe para la guerrilla islamista, que obtenía una gran parte de sus ingresos gracias al comercio desde sus muelles.

Terroristas de caza

De acuerdo con el informe de la Liga de Acción del Elefante, grupos armados somalíes cruzan con frecuencia la frontera de Kenia para cazar elefantes y rinocerontes en los parques naturales del país vecino.

El marfil de los colmillos de los elefantes alcanza precios elevados en el mercado negro, y en el caso de los cuernos de rinoceronte supera la cotización del oro. Al Shabab obtiene de esta forma hasta el 40% de sus ingresos para comprar armas y explosivos y para el pago de los sueldos de sus milicianos, según la organización conservacionista.

Los últimos datos muestran que alrededor de 70.000 elefantes son abatidos cada año en África, principalmente para la obtención de marfil que financia en muchos casos las actividades militares de diversos grupos armados a lo largo de todo el continente.

Kenia es junto a Sudáfrica, Zimbabue y Suazilandia uno de los países más afectados por la caza furtiva de rinocerontes, aunque los números están lejos de los más de 600 animales abatido en los parques sudafricanos en lo que va de año.

Milicianos de Al-Shabab irrumpieron el pasado sábado en el centro comercial de Westgate, en Nairobi, frecuentado por numerosos ciudadanos extranjeros y kenianos de clase alta, matando al menos a 61 personas.

La guerrilla somalí llevó a cabo el atentado terrorista en respuesta a la incursión militar de Kenia en Somalia, y ha asegurado que no cesará en sus ataques hasta que las tropas abandonen el país.