Los interrogantes que deja el asalto al centro comercial de Nairobi
Soldados kenianos, en el interior de una de las plantas superiores del centro, ayer - reuters

Los interrogantes que deja el asalto al centro comercial de Nairobi

Kenia comienza su luto a la espera de resolver aún muchas incógnitas. Al Shabab asegura que tenía 137 rehenes, aunque el Gobierno habla de 72 fallecidos. Las identidades de los terroristas tampoco han sido reveladas

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Declarado de forma oficial el fin de la crisis de los rehenes, la capital de Kenia, Nairobi, comienza sus tres días de luto a la espera de un incremento dramático en el número de víctimas.

El último balance ofrecido por Cruz Roja habla de 71 desaparecidos, para una tragedia que se ha cobrado la vida de 72 personas (5 de ellos, atacantes) y deja 11 detenidos. De igual modo, se cree que varios cuerpos, entre ellos, los de algunos terroristas, están atrapados bajo los escombros después de tres pisos del edificio se derrumbaran por las explosiones derivadas del asedio.

A primera hora de la mañana, las oficinas cercanas al centro comercial Westgate, comenzaban a recuperar su normalidad, aunque su acceso solo estaba permitido a los residentes en la zona.

«Hemos humillado y vencido a los asaltantes», indicaba a última hora de ayer el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta. Sin embargo, quedan muchas claves por cerrar.

Primero, dónde están los rehenes (desde el comienzo del asedio las fuerzas gubernamentales apuntaban a que los atacantes mantenían en su poder a entre 20 y 30 personas).

Segundo, las identidades del equipo terrorista y su número y la confusión en torno a la presunta participación de extranjeros en el asalto. Mientras la ministra de Exteriores del país africano, Amina Mohamed, reconocía que, entre los terroristas que atacaron el centro comercial se encontraría una mujer británica que ha «hecho esto muchas veces antes» -la viuda de uno de los suicidas de los atentados de Londres en 2005, según algunos medios- y «dos o tres ciudadanos estadounidenses», la propia milicia islamista aseguraba que ninguna mujer estuvo implicada en el ataque, ya que cuentan «con suficientes hombres jóvenes» para verse obligados a «emplear a sus hermanas».

Curiosamente, la declaración de la ministra de Exteriores chocaba con la tesis previa del titular de Interior y otras fuentes del gobierno keniano, que insistían en que entre los atacantes solo había hombres. Algunos de ellos se habrían disfrazado de mujeres, lo que podría haber generado la confusión.

Tercero, si la tragedia pudo evitarse (fuerzas gubernamentales hablan de una operación planeada al detalle durante meses).

Y cuarto, qué ocurrió realmente durante el asedio por parte de las fuerzas de Seguridad (este miércoles, Al Shabab acusaba al Gobierno keniano de utilizar agentes químicos que provocaron la muerte de los 137 rehenes mantenidos en su poder).