¿Extraditará Hong Kong a la «garganta profunda» del espionaje en EE.UU.?
Snowden, durante la entrevista con el diario británico - reuters/the guardian
CRISIS DIPLOMÁTICA

¿Extraditará Hong Kong a la «garganta profunda» del espionaje en EE.UU.?

Tras desvelar su paradero, el exempleado de la CIA tensa la cuerda: China puede impedir su devolución para interrogarlo

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Se llama Edward Snowden, tiene 29 años, es un antiguo empleado de la CIA y parece un cándido programador informático. Pero ha puesto patas arriba al Gobierno de Estados Unidos al filtrar a la Prensa sus programas secretos de espionaje sobre sus propios ciudadanos. Investigado por el Departamento de Justicia de su país, lleva desde el pasado 20 de mayo oculto en un hotel de lujo de Hong Kong, una ciudad que escogió por su «vivo compromiso con la libertad de expresión y con el derecho a disentir políticamente», según explica en una entrevista al diario británico «The Guardian».

Pero la antigua colonia británica tiene un tratado de extradición con EE.UU. que, precisamente, suscribió justo antes de su devolución a China en 1997, cuando entró en vigor la política de «un país, dos sistemas» que le permite mayores libertades que en el continente. Siempre con la autorización del autoritario régimen de Pekín, que tiene derecho de veto, Hong Kong ha devuelto desde entonces a la Justicia norteamericana numerosos prófugos con orden de busca y captura por motivos criminales o económicos.

Sin embargo, el artículo 3 de dicho tratado permite a las autoridades chinas rechazar una extradición si afecta a su «defensa, asuntos exteriores, política o al interés esencial del público». En principio, dicha cláusula se ceñiría únicamente a los ciudadanos chinos, pero el Gobierno y los tribunales de Hong Kong también pueden oponerse a la devolución del prófugo si consideran que está perseguido por «motivos políticos», una baza que podría intentar aprovechar Snowden.

Con un visado de tres meses en Hong Kong, éste ya ha pedido asilo en cualquier país que comparta sus valores, por lo que podría convertirse en un nuevo Julian Assange, el fundador de Wikileaks buscado por la justicia que lleva meses refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres.

De momento, ni el Departamento de Justicia ni Interpol han pedido la extradición de Snowden pero, en caso de hacerlo, ¿aceptaría Hong Kong? ¿Lo impediría China?

«Desafortunada ignorancia»

Mientras algunos expertos consideran que cualquier juez la rechazaría al apreciar fácilmente los motivos políticos de su huida, Regina Ip, diputada local de Hong Kong y antigua secretaria de Seguridad, explicó a «The Wall Street Journal» que la elección de Snowden se basa en una «desafortunada ignorancia» porque «trabajamos estrechamente con las autoridades de EE.UU».

Por otra parte, el régimen chino podría intentar aprovecharse de esta valiosa fuente de información que ha caído en sus manos, pero sin duda desencadenaría una gravísima crisis diplomática con la Casa Blanca justo cuando el presidente Xi Jinping acaba de reunirse con Obama para, precisamente, superar las acusaciones de «ciberespionaje» y mejorar sus relaciones. Además, cualquier intromisión china en una decisión de Hong Kong podría exacerbar los ya caldeados ánimos de la isla contra el régimen de Pekín.

De vacaciones en ambos lugares, las autoridades no han hecho ningún comentario al respecto, pero durante los próximos días podría empezar en Hong Kong un auténtico «culebrón judicial» y un circo mediático en busca de Snowden, que no sale de la habitación de su hotel y está sujeto a una enorme presión. Si ningún país escucha su petición de asilo, otra opción es que EE.UU., Hong Kong y China esperen a que expire su visado a mediados de agosto para comprobar qué hace la «patata caliente» que tienen entre manos.