El primer ministro chino pasará tres días visitando Nueva Delhi y Bombay
El primer ministro chino pasará tres días visitando Nueva Delhi y Bombay - AFP
ASIA

China y la India intentan mejorar sus relaciones tras la última disputa fronteriza

En su primer viaje al extranjero, el primer ministro chino, Li Keqiang, visita Nueva Delhi y Bombay antes que Pakistán

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En su primer viaje al extranjero tras su nombramiento en marzo, el primer ministro chino, Li Keqiang, aterriza este domingo en la India, donde pasará tres días visitando Nueva Delhi y Bombay. A continuación se desplazará a Pakistán, aliado histórico de Pekín, antes de continuar rumbo a Suiza y Alemania.

La elección de la India como primer destino para el «premier» chino no es casual. Aunque Li Keqiang ha querido darle al viaje un componente emocional porque hace 27 años protagonizó una visita al Taj Mahal y a varias universidades que le dejó una profunda impresión de «calor y amistad», ambos países vecinos son los gigantes emergentes de Asia. Como las naciones más pobladas del planeta, ambas están llamadas a cambiar el mundo del siglo XXI, pero cada una con enfoques muy distintos y, en ocasiones, hasta enfrentados.

A pesar de formar parte del bloque de los BRIC junto a Rusia y Brasil y de sus cada vez mayores relaciones comerciales, China y la India mantienen una larga rivalidad histórica debido a sus disputas fronterizas sin solventar, que en 1962 llegaron a enfrentarles en una breve pero sangrienta guerra cuyas consecuencias aún se sienten hoy.

Durante las últimas semanas, ambos países se han visto implicados en un delicado incidente después de que las tropas chinas montaran un campamento en el valle de Depsang, en plena región de Ladakh, al este de Cachemira. Aunque Pekín aseguraba que los soldados permanecían en su lado de la frontera, Nueva Delhi le acusó de haber traspasado los límites y movilizó a sus tropas a sólo 300 metros. Al final, ambos destacamentos se retiraron después de que el Ejército indio accediera a demoler uno de sus puestos de vigilancia, pero ambos países mantienen sus reivindicaciones territoriales.

Mientras la India reclama 38.000 kilómetros cuadrados en la altiplanicie de Aksai Chin, en la parte occidental del Himalaya, China suspira por 90.000 kilómetros cuadrados en el estado nororiental de Arunachal Pradesh. Para delimitar sus fronteras, Pekín y Nueva Delhi han celebrado 15 rondas de negociaciones, de momento sin éxito.

Crecientes lazos comerciales

Pero estas tensiones territoriales no han impedido que China sea ya el primer socio comercial de la India, con unos intercambios que han pasado de los 5.000 millones de dólares (3.880 millones de euros) de 2002 a los casi 75.000 millones de dólares (58.207 millones de euros) de 2011. Aunque el impacto de la crisis redujo dicha cifra a los 66.000 millones de dólares (51.222 millones de euros) del año pasado, el viceministro chino de Comercio, Jiang Yaoping, ve probable que sus relaciones económicas alcancen en 2015 el objetivo de los 100.000 millones de dólares (77.610 millones de euros). Para entonces, la India persigue reducir su gigantesco déficit comercial con China, que llegó el año pasado a los 29.000 millones de dólares (22.507 millones de euros).

«El hecho de que el premier Li haya elegido la India como uno de los destinos de su primer viaje al extranjero demuestra la importancia que el nuevo Gobierno chino concede a las relaciones entre ambos países», explicó el viceministro de Exteriores, Song Tao.

Además de rebajar la tensión diplomática, el primer ministro chino pretende fomentar los lazos económicos gracias a la firma de varios acuerdos de cooperación y contratos durante la primera cumbre empresarial entre ambos países. Hasta ahora, las compañías chinas han invertido en la India 35.100 millones de dólares (27.239 millones de euros), mientras que ambos países han suscrito contratos de compra por valor de 1.650 millones de dólares (1.280 millones de euros), acuerdos de financiación por 11.640 millones de dólares (9.033 millones de euros) y proyectos de ingeniería por valor de 3.500 millones de dólares (2.716 millones de euros).

Tras la India, Li Keqiang viajará a Pakistán para reunirse con el presidente Asif Ali Zardari y con su nuevo primer ministro, Nawaz Sharif, tras su reciente victoria en las últimas elecciones. Como aliado histórico del régimen de Pekín gracias a su rivalidad vecinal con la India, Pakistán también se ha visto agraciado en los últimos tiempos por las inversiones chinas, que han dejado 25.000 millones de dólares (19.402 millones de euros) en importantes proyectos de ingeniería y acuerdos de colaboración nuclear.