Segunda Guerra MundialBisexual y sadomasoquista: un informe secreto desvela la verdad tras la sexualidad de Adolf Hitler

Un informe de 70 páginas, elaborado por la CIA en 1942 con las declaraciones de uno de los camaradas más cercanos del «Führer», se zambulle en temas tan controvertidos como la personalidad del austríaco o su vida en un presunto albergue homosexual

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Adolf Hitler, una figura todavía habitual en los medios de comunicación a pesar de haber fallecido hace más de siete décadas, ha sido alumbrado en las últimas jornadas por el foco de la actualidad. Si a principios de semana logró hacerse un hueco en los medios de comunicación cuando su sobrino-nieto concedió una entrevista al diario «Bild» tras una vida entera de silencio, ahora ha vuelto a copar las portadas. Y todo ello, gracias a un extenso informe elaborado en 1942 por la agencia de inteligencia precursora de la CIA en el que se especifica que tenía tendencias bisexuales y que era sadomasoquista.

El documento, de 68 páginas, ha sido descubierto por el «Daily Star», tal y como confirma el mismo diario anglosajón en su página web. Este medio hizo pública la noticia el pasado 8 de octubre y, desde entonces, los datos han sido replicados por otros tantos periódicos internacionales como el «Daily Mail». No es para menos ya que, siempre según afirman en la versión en línea, el informe fue elaborado con la ayuda de uno de los amigos más cercanos del «Führer» con el objetivo de explicar desde cuál era su verdadera sexualidad, hasta cómo era su personalidad.

Un gran amigo

Para ser más concretos, el informe fue elaborado por el antropólogo Henry Field para la OSS (la Oficina de Servicios Estratégicos, más conocida por ser la precursora de la CIA) en 1942. Por entonces apenas había pasado un año desde que Estados Unidos había entrado en la Segunda Guerra Mundial tras el bombardeo de Pearl Harbour.

En palabras del redactor del «Daily Star», el autor recibió órdenes específicas de rastrear toda la información que pudiera sobre el líder nazi para recopilarla en un documento. El resultado fue más que espectacular.

La investigación sobre la sexualidad de Hitler fue proporcionado por Ernst Sedgwick Hanfstaengl, un alemán que, como se recoge en los informes, había sido amigo íntimo y confidente de Hitler durante los años veinte y treinta. Hijo de un adinerado editor germano, este curioso personaje se convirtió en uno de los mayores mecenas del líder nazi durante el auge del nacionalsocialismo en Alemania.

«Durante su encarcelamiento en 1923, el líder nazi comenzó a sentir afinidad por Hess tras pasar un período de aislamiento y privación sexual»

Lo más llamativo es que la mayor parte del dinero la entregó desde Estados Unidos, a donde tuvo que viajar para hacerse cargo del negocio familiar.

Con todo, al final perdió el favor de Hitler y se terminó alejando del círculo de poder del nazismo. No solo eso, sino que acabó convirtiéndose en uno de los confidentes del presidente Roosevelt y, tal y como se narra en los mencionados informes, le ofreció una gran cantidad de información secreta sobre su antiguo amigo.«Hitler y Harvard están muy lejos pero, en mi caso, la conexión es directa», llegó a afirmar en una ocasión el mismo Ernst Sedgwick Hanfstaengl. En todo caso, es difícil saber si la información es real o si la dio, simplemente, para ganarse el favor de los norteamericanos.

«Racha homosexual»

Una de las ideas principales del informe es la que afirma que Hitler tuvo una «racha homosexual» durante su juventud y que era un «tipo de hombre con tendencias sadomasoquistas». El documento, al que tuvo acceso el presidente Franklin D. Roosevelt, explica también que «su vida sexual es doble, al igual que su perspectiva política, es a la vez homosexual y heterosexual».

Aunque es imposible saber a día de hoy sus tendencias más íntimas, lo cierto es que no le falta razón en lo que respecta a su ideología ya que, como explica el historiador Thomas Weber en su obra «De Adolf a Hitler, la construcción de un nazi», apoyó durante una buena parte de su juventud a varios partidos de extrema izquierda en la época de la República de Weimar. A su vez, el documento afirma que «su situación sexual es insostenible e incluso desesperada».

Por si fuera poco, el informe también desvela la supuesta «afinidad» de Hitler por Rudolf Hess, el segundo en discordia tras el líder nazi. Al parecer, ambos podrían haber mantenido «una relación sexual» después de que fueran encarcelados juntos en la década de 1920.

Rudolf Hess
Rudolf Hess - ABC

El documento también desvela que «el apodo de Hess entre los miembros homosexuales del grupo era Fraeulein Anna» y que «era notorio que había asistido a varios bailes vestido con atuendo femenino». Así pues, le tilda de popular travesti. «Durante su encarcelamiento en 1923, el líder nazi comenzó a sentir afinidad por Hess tras pasar un período de aislamiento y privación sexual», se señala.

Más allá de estas elucubraciones, lo cierto es que está demostrado históricamente que Hess tenía varios apodos similares como «Señora Hess», «Paula», «Grette» o «Emma» debido a las dudas que existían sobre su orientación sexual.

En todo caso, su relación (idílica o no) terminó el 10 de mayo de 1941, la misma jornada en la que este personaje robó un avión y se entregó a las autoridades británicas al otro lado del Canal de la Mancha. Así lo expuso, con orgullo, el gobierno británico esa jornada: «Rudolf Hess, segundo del "Führer" de Alemania y dirigente del Partido Nacionalsocialista, ha aterrizado en Escocia».

Rudolf Hes junto a Adolf Hitler
Rudolf Hes junto a Adolf Hitler - ABC

A su vez, el informe explica que Adolf Hitler vivió en un albergue para hombres en la región de Meldemannstrasse (ubicada en Birgittenau, Viena) desde 1910 hasta 1913.

Los archivos de la Oficina de Servicios Estratégicos, los predecesores de la CIA moderna, afirman además que el edificio tenía «la reputación de ser un lugar donde los hombres de edad avanzada acudían a buscar hombres jóvenes para tener con ellos placeres homosexuales». Por entonces, el futuro «Führer» era un artista de 24 años de edad que trataba de ganarse la vida con sus pinturas, por lo que no pudo abandonar el lugar hasta que recibió una herencia de su padre.

Para terminar, el informe lleva a cabo un «boceto biográfico» de Hitler que explica desde cómo fue su infancia, hasta la dieta que seguía. Todo ello, pasando por su música favorita o la «técnica que usaba para hablar en público».