Buques estadounidenses, tras el ataque japonés en Pearl Harbor
Buques estadounidenses, tras el ataque japonés en Pearl Harbor - REUTERS

Pearl Harbor, «el día de la infamia»

El bombardeo japonés hundió cuatro acorazados, destruyó 188 aviones estadounidenses y mató a 2.403 personas

Corresponsal en Nueva York Actualizado: Guardar
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El entonces presidente de EE.UU., Franklin Roosevel, lo denominó «el día de la infamia». A las 7.48 de la mañana del 7 de diciembre de 1941, los cielos de la isla hawaiana de Oahu se poblaron de aviones de guerra japoneses. La aviación nipona descargó un infierno de misiles y artillería sobre la base naval estadounidense de Pearl Harbor, en un ataque que desencadenó de forma automática la entrada de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial.

Fueron 353 cazas y bombarderos que asolaron en dos oleadas la bahía en la que se encontraba la base. De los ocho acorazados con los que contaba, cuatro fueron hundidos y el resto resultaron dañados. Los japoneses también atacaron otros tres cruceros de guerra, tres destructores y un navío de entrenamiento. El ataque destruyó 188 aviones estadounidenses y dañó otros 159. Fue una sangría para los estadounidenses, que en pocas horas perdieron 2.403 hombres y sufrieron 1.178 heridos. Por el lado japonés, solo fallecieron 64 miembros de su ejército y se perdieron 29 cazas.

El balance del ataque deja claro que cogió a EE.UU. desprevenido. Contra la práctica militar habitual, no hubo aviso ni declaración de guerra antes de desatar las hostilidades. La comunicación con la declaración de guerra llegó al día siguiente, y todavía se discute si fue un error técnico o fue a propósito.

Inflexión en la guerra

La tensión entre EE.UU. y Japón venía de lejos. El expansionismo militar nipón en la década de 1930 continuó durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, con la invasión de la Indochina Francesa. EE.UU. ahogó a Japón con el embargo de petróleo, y Tokio entendió que un ataque preventivo a las fuerzas navales estadounidenses en el Pacífico era la única manera de asegurar su dominio de la región.

Pearl Harbor cambió el curso de la guerra. Con el inicio del conflicto en Europa, la mayoría de los estadounidenses preferían la no intervención. Esto se debilitó con la caída de Francia en el verano de 1940 y se rubricó con el ataque japonés. El 8 de diciembre, EE.UU. declaraba la guerra a Japón y el 11 de diciembre hacía lo mismo con Alemania e Italia.