Jan, con su hijo Leo recién nacido | Vídeo: El Congreso respalda de forma unánime la equiparación de los permisos de paternidad y maternidad ATLAS

Un español explica cómo es el envidiado permiso maternal y paternal de 18 meses sueco

Estas son las enormes diferencias que hay entre tener un hijo en Malmö o en Barcelona

MADRIDActualizado:

Los suecos no piensan en dinero cuando piensan en tener hijos. «En España la discusión es "me gustaría tener dos o tres bebés pero cuesta mucho". En Suecia el planteamiento no es el dinero, sino el egoísmo, y la pregunta que se hacen es ¿quiero o no quiero tener descendencia?». Así lo contaba el catalán Jan Badosa, un mes después de haber sido padre de un pequeño llamado Leo en Malmö. Allí vive con Anna, su pareja sueca, a quien conoció a los 22 años durante una beca Erasmus en Lund y con quien gracias a su amor y a las ayudas de a la natalidad del país escandinavo ya ha tenido dos hijos y piensa tener «un total de tres vikingos». «Nosotros no tenemos gastos fijos asociados al niño, mientras que en Barcelona no paro de oir "yo tendría más pero realmente con el sueldo que tengo no me llega". Te podría decir que la diferencia es tanta que con el estilo de vida sueco incluso estoy ahorrando. Aquí el formato es más de reuniones tranquilas que de callejeo», ríe Badosa.

Permiso maternal y paternal

Pero quizás lo más llamativo de Suecia a la hora de tener un hijo sea la duración del permiso maternal y paternal, de 480 días (18 meses). Hay cuatro meses que se reparten obligatoriamente a partes iguales entre la madre y el padre. Con los 14 meses restantes pueden hacer lo que quieran, pero lo normal, explica Badosa, «es que en total se repartan en 9 o 12 meses para la mujer y que el hombre se quede con el resto». «Nunca —remarca— llevan al niño a la guardería antes del año». Para este padre reciente, esto tiene muchas más ventajas de las aparentemente visibles. «Empezando por la lactancia. Sin ponerte radical, esto permite a la madre dar el pecho con tranquilidad durante al menos los seis primeros meses, que es lo que recomiendan los pediatras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y también los médicos de aquí».

Otro aspecto que señala Badosa es que una baja tan larga «mejora mucho la relación entre el niño y el padre». «Resulta muy curioso ver a hombres perfectamente arreglados empujando el carrito y pasando el rato junto a otros padres en su misma situación», comenta Badosa. Este tiempo compartido con la prole, prosigue, «ayuda mucho a los varones a tener una mejor conexión con sus hijos pequeños, hasta llegar al punto de que aquí —al contrario de lo que detecto en España—, veo más "papitis" que "mamitis"».

Una relación menos machista

En lo laboral también tiene sus consecuencias. En su opinión, el que las empresas sepan que la baja por nacimiento se la van a repartir entre el padre y la madre «hace que no haya discriminación y al contratar a una persona no se cuestionen elegir entre la mujer y el hombre por cuestiones de hijos porque les va a dar igual. Esto cambia mucho las cosas». «Si bien es verdad que esto también ha evolucionado mucho de quince años a esta parte, pero la sociedad sueca acepta y premia que los hombres hagan este tipo de cosas. Son muy conscientes de que la carrera profesional tiene que estar alineada con la personal», asegura Badosa.

«Estoy convencido de que el mero hecho de que obliguen al hombre a cogerse este tiempo de baja hace que estos se impliquen más en la casa y en el cuidado de los niños y la relación sea más igualitaria y menos machista que en España, donde generación a generación se repiten los patrones en los que la mujer acaba ejerciendo el papel de madre trabajadora dentro y fuera del hogar. En Suecia este hecho por si solo ya genera paridad».

Los horarios laborales también permiten una mayor conciliación. «Entran de 8:00 a 9:00 de la mañana, comen a las 12:00, y salen entre las cuatro y las cinco de la tarde como máximo todo el mundo fuera. En total, 35 o 40 horas semanales. Cenan hacia las 7:00 y el "prime time" es las 8:00 de la tarde. Y sí te digo que no trabajan más que nosotros en España. Lo hacen a distintas horas. Empezar antes te facilita mucho la vida. En general hay mucho respeto por la hora de salida del trabajo, lo que permite a las familias estar con sus hijos jugando un rato. Pero si tu llegas a casa justo cuando el niño se va a dormir, como ocurre en España, lo normal es que lo quieras ver un rato. Y no hablamos del "prime time". Es una cosa un poco de locos».