Alaska, Nerea Luis y Desirée Vila, tres ejemplos para Barbie
Alaska, Nerea Luis y Desirée Vila, tres ejemplos para Barbie

Referentes de carne y hueso para buscar una Barbie «cada vez más cercana»

Cuando se cumplen 60 años de su lanzamiento, Mattel relanza sus muñecas profesionales, para que las niñas puedan «inventar lo que quieran ser»

MadridActualizado:

Hace ahora algo más de tres años, la vida de Desirée Vila cambió para siempre. Competía profesionalmente en el equipo de gimnasia acrobática. Sin embargo, una rotura de tibia y peroné sumado a una negligencia médica que acabó en la amputación de su pierna derecha, hicieron que la atleta, que tenía entonces 16 años, tuviera que replantearse su vida entera. Lejos de amilanarse, Desirée buscó otro objetivo que la hiciera feliz. Fueron sus valores deportivos los que le hicieron afrontar la situación como si de un reto más se tratara, y su próximo objetivo será el mundial paralímpico de 2020.

«Si algo puedo enseñar a quien me tome como ejemplo es que hay que saber aceptar la situación y buscar algo que nos identifique. En mi caso, por ejemplo, es la prótesis de purpurina», cuenta Desirée en una presentación de relanzamientos de Barbie. Son esos valores los que, de alguna manera, la han convertido en embajadora ahora de la marca de muñecas más famosa. «Llegó un momento en mi vida en el que tenía que madurar de golpe, valorar cosa que antes no valoraba, dejar de quejarme por cosas que no son importantes…..», recuerda, y no podía haberlo hecho, claro, sin el apoyo «de mi familia, de mis amigos, y de haber tenido referentes para saber que si otros ya lo hicieron antes, ¿por qué no iba a poder yo?». Y a Desirée le viene a la cabeza el ejemplo de Irene Villa, de quien se sabe su currículo casi al completo y la cita como ejemplo de superación.

Desirée tenía el objetivo de llegar al campeonato europeo de gimnasia acrobática, y ha llegado a un europeo, eso sí, pero al de salto de longitud adaptado y 100 metros lisos. «Lo he hecho pero con otro deporte, y el hecho de ver a personas que lo han logrado antes, a pesar de las dificultades y de no hacer hacer en un principio lo que dabas por seguro antes, eso anima a seguir adelante. La clave es no ponerse límites y saber que todas podemos ser capaces de llegar adonde queramos.

Tener un objetivo

Si hay algo que la paraliza, confiesa «es quedarme sin ilusiones o sin objetivos. Cuando tuve el accidente, de repente, me cambiaron los esquemas y ya no era capaz de hacer cosas que hasta ahora habían sido tan sencillas», cuenta Desirée. Ella tenía en ese momento, unos valores como gimnasta profesional que la ayudaron a seguir adelante: «La constancia, el ser puntual, estrictita, etc., lo apliqué en la rehabilitación y aquí estamos». Según confiesa, ya jugaba con Barbies de pequeña, «me hacían pensar que podría tener lo que quisiera, tener mi propio jardín, vestir como quisiera...eso te abre un mundo de posibilidades». Siente la presión, cuando la ponen de ejemplo en «las típicas presentaciones del colegio», y eso es «un orgullo», porque «quiero ser un referente positivo y que aprendan todos los valores que intento transmitir a través del deporte».

Según cuenta Ruth Henríquez, portavoz de Mattel en España, desde la misma marca han detectado que «en los libros de texto solo hay un 7,5 por ciento de referentes femeninos», así que se han puesto manos a la obra para aportar su granito de arena con proyectos relacionados también con esto. Pero en esta ocasión, coincidiendo con el 60 aniversario de la marca, se han propuesto relanzar «modelos que ya han salido al mercado durante estos años, pero que es importante poner delante de las niñas porque son carreras que no están tan presentes en la sociedad. Se refiere al modelo de Barbie piloto de avión, bombera, astronauta, periodista, candidata presidencial y futbolista. Según cuenta, el objetivo de la marca en su nacimiento fue «inspirar a las niñas a través del juego, en un momento en el que en el mercado las niñas solo encontraban la opción de imaginarse siendo mamás. Ruth Handler, su creadora «ve a su hija jugando y se da cuenta de la importancia que tiene en la creatividad y en el desarrollo, por lo que decide crear una muñeca con cuerpo de chica que le permita imaginarse una infinidad de historias».

Menos referentes tuvo en cambio Nerea Luis, experta en Inteligencia Artificial. Ella, que era aficionada al anime y al manga, sí que veía en esas series japonesas «robots y chicas con portátiles, y me llamaban mucho la atención», según cuenta. Luego, ya durante su carrera, le fue más fácil aproximarse a otros referentes femeninos. Además de investigar en nuevos campos, Nerea se encarga de conectar a esas mujeres de la ciencia para agruparlas y también hacerse oír juntas. «Es bueno que se busquen rol models de este sector mío que está un poco invisibilizado en la sociedad. La idea es que nosotras seamos referentes para las niñas, y que además de jugar con la Barbie e inspirarse también tengan ese reflejo en nosotras, chicas modernas que han ido consiguiendo cosas.

En su ámbito, el de las áreas más técnicas o STEM (por sus siglas en inglés), es más raro que los asientos en las universidades estén ocupados por mujeres, pero es que 2conforme te vas especializando, cada vez somos menos», y esto influye en que haya muchas menos mujeres que investigan o que dan clase.

Entre las cosas que más les ha costado conseguir, destaca Nerea, lograr final su tesis, «un reto a nivel mental», pero cuando se le pregunta qué ha sido lo más fácil, lo tiene mucho más claro: «Llegar a la gente. En cuanto empecé a hablar de lo que hacía y a tejer estas redes de chicas y eventos, me pareció mucho más sencillo de lo que imaginaba. Ahora hemos pasado a ‘no estar solas en los eventos’, por ejemplo», añade esta ingeniera informática.

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