Christina Salmivalli investigadora y cofundadora del programa KiVa
Christina Salmivalli investigadora y cofundadora del programa KiVa - ABC

Acoso escolar«La mayoría de los estudiantes condenan el acoso, pero en grupo alimentan comportamientos de intimidación»

Christina Salmivalli es investigadora y cofundadora del programa KiVa, el exitoso método finlandés con el que el país ha conseguido reducir de manera notable los casos de «bullying» en las aulas

MADRIDActualizado:

El acoso escolar ya no es un problema en Finlandia. Gobierno y expertos decidieron ponerle fin cuando dio sus primeros síntomas de epidemia. «Había sido una preocupación en el país desde principios de los 90’, y anteriormente había sido abordado mediante normativas. Sin embargo, faltaban herramientas más concretas», recuerda Christina Salmivalli, una de las cofundadora del programa KiVa, el exitoso método finlandés contra el acoso escolar implantado en numerosos centros escolares de veinte países en todo el mundo. Entre ellos, España.

1. ¿Cómo nació el programa Kiva?

Fue ordenado por el Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia. Querían un programa basado en la evidencia para prevenir el acoso escolar que pudiera implementarse ampliamente en las escuelas finlandesas con educación básica. El ministerio decidió proporcionar recursos para el desarrollo, evaluación e implementación del programa KiVa contra el acoso escolar en 2006.

Hasta ese momento, y durante 25 años, estuvimos estudiando el acoso escolar. Y el programa se basó en dichas investigaciones. Por ejemplo, los «espectadores», o testigos de la intimidación habían sido el foco de mis estudios durante mucho tiempo. Los estudios mostraron que los «espectadores» (alumnos que son testigos del « bullying») estaban presentes en la mayoría de las situaciones de acoso escolar, y sus respuestas eran importantes. De hecho, vimos que en las aulas donde los espectadores reforzaban los comportamientos de intimidación, el acoso se daba con más frecuencia.

También nos dimos cuenta de que, desde el punto de vista de los estudiantes victimizados, la intimidación fue más dolorosa cuando no recibieron el apoyo de otros compañeros. Por eso, uno de los pilares clave del programa KiVa son los «espectadores».

Tras desarrollar el método y evaluar sus efectos, el programa se puso a disposición de todas las escuelas de educación básica en Finlandia en 2009. El ministerio financió a las escuelas para que recibieran gratuitamente la capacitación y los materiales previos a la implementación. ¡Fue maravilloso! Enviamos una carta a todas las escuelas finlandesas y les dimos la bienvenida para comenzar a implementar el programa. No fue difícil convencer a las escuelas, pero había mucho trabajo por hacer. Por ejemplo, los miembros de mi equipo viajaron por Finlandia durante semanas, capacitando al personal de la escuela en diferentes provincias de todo el país.

La implementación internacional de Kiva comenzó en 2011. Y hoy, hay escuelas KiVa en 20 países de todo el mundo.

2. ¿Cómo ayuda KiVa a los docentes a detectar el problema?

Los maestros son formados sobre la dinámica de los «acosadores», qué es el acoso escolar y qué formas puede tomar. Sin embargo, es igualmente importante alentar a los niños a denunciar el acoso. Pero no solo el acoso que han experimentado ellos mismos, sino también el que han presenciado, y comunicarles que la escuela se toma muy en serio este asunto. La probabilidad de que un menor informe al adulto es mayor si el niño cree que éste va a hacer algo al respecto. Las escuelas pueden pensar en diferentes formas con las que facilitar la denuncia (mensajes, correo electrónico...). En KiVa, tenemos un buzón virtual que los estudiantes pueden usar para enviar un mensaje a los adultos de las escuelas e informarles sobre si han experimentado o presenciado acoso escolar.

3. ¿Qué opina de los miles de casos de «bullying» que afloran cada año en distintos países?

En grupos estables de personas, como las aulas, tienden a formarse jerarquías. Hay personas más ansiosas por tener cierto estatus, ser visibles y dominantes. Para ellos, intimidar a otros miembros del grupo puede ser una forma de aumentar su propia visibilidad y dominio. A menudo eligen como objetivos a personas que tienen un estatus bajo o están retraídas. Además de posibles «matones» y «objetivos», también están los «testigos». Si estos se unen a los «malos» o se ríen cuando el acosador está atacando al niño objetivo, o señalan que se trata de algo divertido, es más probable que el acoso continúe y ocurra con más frecuencia. La mayoría de los niños y jóvenes en edad escolar tienen actitudes negativas hacia la intimidación y creen que está mal. Sin embargo, cuando se juntan con otros compañeros, pueden comportarse de manera que mantengan e incluso alimenten comportamientos de intimidación.

4. Muchos alumnos no informan de los casos de «bullying» por miedo a preocupar a sus padres o personas de su entorno. ¿Qué mensaje debemos darles?

Nadie tiene que sufrir en silencio. Y todos tienen derecho a ir a la escuela sin preocuparse de si va a ser intimidado o no. Hay que recordarles que los adultos pueden ayudar. Y lo harán siempre.

5. En relación a la acción gubernamental, ¿cree que las actuales políticas contra el «bullying» son suficientes? ¿Deberían hacer más los gobiernos?

Las regulaciones son un buen comienzo, pero a menudo no son suficientes. A medida que ha aumentado la conciencia sobre la prevalencia y las consecuencias negativas del acoso escolar, muchos países han ideado una nueva legislación para abordar el problema. Por lo general, las leyes obligan a las escuelas a tener una política o un plan de acción contra el acoso escolar. Sin embargo, dicha regulación normativa generalmente deja que las escuelas decidan sobre el contenido de sus políticas contra el acoso escolar. Por lo tanto, el personal de las escuelas a menudo desconoce lo que debe hacer en términos concretos para prevenirlo o para intervenir cuando se detecta. ¿Qué estrategias funcionarían mejor? Esto era algo que, antes de KiVa, faltaba también en las escuelas finlandesas.

6. ¿Cómo enseñamos a los niños a ofrecer apoyo a la víctima y denunciar los casos?

Hay una gran variedad de actividades en KiVa cuyo objetivo es crear conciencia sobre el papel del grupo en la intimidación, y también el potencial del mismo para detenerlo. Los estudiantes deben ser conscientes de que son parte del problema, pero también pueden ser parte de la solución. En segundo lugar, hay que aumentar la empatía y la compasión hacia aquellos que son víctimas de algo que realmente es importante. En tercer lugar, los estudiantes también necesitan estrategias seguras para apoyar a las víctimas: a menudo les gustaría ayudar pero no saben qué hacer. Es importante pensar de antemano sobre las estrategias que deben utilizar cuando presencien el momento. También es fundamental darse cuenta de que las pequeñas señales de apoyo pueden ser de vital importancia para el compañero que es intimidado. No es necesario realizar actos heroicos de intervención de «superhombre», pero es un buen comienzo hacerse su amigo, mostrarle su apoyo y no unirse al acoso.

7. ¿Cómo actúa KiVa con el acosador?

Proporcionamos pautas bastante concretas para el personal de la escuela sobre cómo abordar el acoso escolar y cómo abordar a los niños acosadores. Ambos son efectivos cuando se implementan sistemáticamente. En cada escuela KiVa, hay un equipo KiVa (compuesto por maestros y personal escolar) cuya responsabilidad es abordar los casos de acoso escolar a medida que se presentan. Hay un seguimiento sistemático de cada caso.

8. Teniendo en cuenta los diferentes estudios elaborados tras la puesta en práctica del programa, ¿qué otros beneficios ha tenido en los colegios, además de la prevención del acoso escolar?

La investigación muestra que KiVa puede reducir la ansiedad social y mejorar el clima de los compañeros, aumentar la motivación académica, aumentar la empatía hacia los compañeros vulnerables, cambiar las actitudes, etc. Un efecto que encontramos fue que los estudiantes comenzaron a percibir a sus maestros como una pieza cada vez más clara para combatir el «bullying». El método también tuvo un efecto en la percepción de los profesores a la hora de abordar el acoso escolar dentro de sus competencias.

9. Se relaciona el abuso de las nuevas tecnologías y redes sociales con un incremento de los casos de acoso escolar. ¿Cree, sin embargo, que la tecnología puede ayudar a prevenir el abuso?

Absolutamente. Las redes sociales e internet pueden usarse para muchas cosas valiosas. También para encontrar amigos, apoyar a otros, difundir buenos mensajes y campañas. Incluso en KiVa, utilizamos un juego online para transmitir nuestro mensaje sobre el acoso escolar.

10. ¿A qué edad considera que deberían iniciarse los menores en redes sociales?

Creo que es muy difícil controlar su uso entre los jóvenes. Personalmente, creo que los límites de edad, como los 16, son demasiado altos: las redes sociales son parte de la vida de los jóvenes y se les debe permitir usarlas. Es mucho más importante educar a los jóvenes sobre el uso seguro de internet que tratar de evitar que lo usen.

11. ¿Cómo deberían actuar los padres tras descubrir este tipo de situaciones? ¿Y al descubrir que su hijo es un acosador?

Muchos progenitores no quieren creer cosas negativas de sus hijos. Sin embargo, deben entender que es importante intervenir desde el principio en el comportamiento de los « acosadores». De lo contrario, los niños pueden aprender a usar conductas agresivas y negativas para obtener lo que quieren.

Además de los padres de los estudiantes que son víctimas o los que intimidan, todos y cada uno pueden ayudar a prevenir el acoso evocando una preocupación empática por aquellos que son intimidados.

12. Son muchos los centros escolares preocupados por el uso inadecuado de la palabra «acoso» o «acosador» y que tratan por ello de evitar el término. ¿Tiene sentido?

Creo que el acoso y la intimidación son cuestiones de las que definitivamente hay que hablar, y no hay nada de malo en usar estas palabras. Sin embargo, no creo que necesitemos (o debamos) etiquetar a los niños como «acosadores». No necesitamos llamar a nadie así. Podemos discutir los comportamientos negativos sin hablar de «acosadores».

13. Tras el éxito de Kiva, ¿tienen previstos nuevos pasos para mejorar el programa o completar sus estudios sobre «bullying» y «ciberbullying»?

Estamos constantemente desarrollando el programa en base a los resultados de la investigación y los comentarios que recibimos de las escuelas. Durante el año pasado, actualizamos los manuales de los maestros y desarrollamos elementos y actividades completamente nuevos. También estamos a punto de lanzar una aplicación para los miembros del equipo KiVa.

Apúntate a la newsletter de Familia y recibe gratis cada semana en tu correo nuestras mejores noticias

O súmate a nuestro whatsapp, y recibe cada día en tu móvil lo más interesante de ABC Familia