El color y la exuberancia dominan las diademas florales de Dolce&Gabanna
El color y la exuberancia dominan las diademas florales de Dolce&Gabanna - FashionPPS

De la pasarela a la calle, los sombreros y tocados que triunfan esta primavera

Flores, «felpas», cintas o pamelas. Repasamos las propuestas de las grandes casas de moda para la nueva temporada

MadridActualizado:

Desde el Antiguo Egipto hasta la Revolución Francesa, los tocados y sombreros han sido el accesorio más recurrente de reinas y princesas. Ahora, tras varias décadas de olvido, presiden las pasarelas más importantes del mundo. Siempre hay un tocado adecuado para cada físico y circunstancia.

Las diademas de flores, tan actuales y favorecedoras, se remontan a la época de María Antonieta, aunque el icono de la moda que las ha vuelto a instalar en la actualidad ha sido Frida Kahlo, cuyos atuendos y accesorios capilares han retomado los siempre exuberantes Domenico Dolce y Stefano Gabbana. En su desfile de Primavera-Verano 2019, no faltaron las amapolas y las peonías artificiales en tocados llenos de color perfectos para las ceremonias.

Las «felpas» y diademas de tela, metal o pasamanería, tan al día ahora que Catalina de Cambridge las ha convertido en su accesorio capilar favorito, datan de la Antigua Grecia. En aquel momento, se llevaban las piezas minimalistas y exiguas, que a buen seguro han servido de inspiración a Maria Grazia Chiuri para las diademas ajustadas a la cabeza que mostró en el desfile de Dior para la primavera actual.

Maria Grazia Chiuri crea para Dior las «felpas» o diademas en tela
Maria Grazia Chiuri crea para Dior las «felpas» o diademas en tela - FashionPPS

Los referentes

Las pamelas, con su ala ancha y su estilo femenino, están siempre de moda. Muy habituales en los años 60, utilizadas por princesas y actrices en sus viajes a la Costa Azul, son un tocado de día que combina mejor con un traje de dos piezas que con un vestido. Su precursora fue, cómo no, de nuevo fue María Antonieta. Aunque la pamela no se debe retirar durante la ceremonia o acto social, sí que es lo ideal quitársela al sentarse a la mesa, donde se supone que la invitada ya esta a cubierto. Valentino ha presentado una delicada colección de pamelas perforadas, elaboradas en yute, que coronaron con extrema elegancia sus exquisitos atuendos.

Los fascinators, tocados colocados sobre un pequeño casquete o una estructura poco perceptible, son otra de las alternativas favoritas de las royals británicas, que por protocolo deben ir «tocadas» en los eventos públicos, y especialmente si se encuentra la reina Isabel presente. Sus precursoras fueron las princesas macedonias en el siglo III antes de Cristo, si bien la emperatriz Josefina disfrutaba ideando algunos modelos cargados de plumas y pedrería. Esta temporada, Celine ha presentado en su desfile una selección de curiosos modelos monocolor.

Celine ha presentado tocados monocolor con plumas y pedrería
Celine ha presentado tocados monocolor con plumas y pedrería - ABACA

El sombrero floppy, una especie de pamela de gran caída y flexibilidad, está hecho a menudo en tela. Fue un habitual de la Reina Paola de los Belgas en los veranos de su juventud, de Faye Dunaway o de la Princesa Margarita en sus jornadas al sol de Mustique. En Etro han adaptado sus clásicos y reconocibles tejidos en paisley a una muy original serie de floppies conjuntados con sus vestidos y caftanes.

En el último desfile de Karl Lagerfeld para Chanel (izq.) se vieron sombreros de paja de ala ancha deshilachada con cintillos negros en el copete. Der., Valentino y sus delicadas pamelas
En el último desfile de Karl Lagerfeld para Chanel (izq.) se vieron sombreros de paja de ala ancha deshilachada con cintillos negros en el copete. Der., Valentino y sus delicadas pamelas

Versace ha retomado para esta primavera las cintas floreadas sobre la frente, tan habituales de los años 70, a menudo utilizadas por la princesa Carolina en aquella época. Y durante el último desfile en que salió a saludar un Karl Lagerfeld ya enfermo, la maravillosa playa ideada por Chanel en el interior del Grand Palais, mostraba a las modelos «tocadas» de sombreros de paja de ala ancha deshilachada con cintillos negros en el copete, una versión deshabillé del famoso cannotier de paja que Coco Chanel puso de moda cuando abrió su primera tienda en Deauville en 1913 con la ayuda de su gran amor, Boy Capel. Allí, mademoiselle comenzó a vender sombreros inspirados en los atuendos masculinos, incluyendo además y por primera vez, una linea de ropa para ellas que incluía tops de punto, pantalones anchos y vestidos cómodos. Toda una novedad que aún sigue vigente en la casa de la rue Cambon.

Versace (der.) ha retomado para esta primavera las cintas floreadas sobre la frente, tan habituales hace 40 años. Mientras que Etro (izq.) propone el sombrero floppy, de gran caída y flexibilidad
Versace (der.) ha retomado para esta primavera las cintas floreadas sobre la frente, tan habituales hace 40 años. Mientras que Etro (izq.) propone el sombrero floppy, de gran caída y flexibilidad