La Familia Real rumana al completo
La Familia Real rumana al completo - EFE

Tregua familiar para despedir a Miguel I de Rumanía

La Princesa Margarita toma la jefatura de la Casa Real rumana, sacudida por los escándalos de su sobrino Nicolás. Pese a todo, él estará en los funerales del fallecido monarca

ATENASActualizado:

El próximo miércoles, 13 de diciembre, la Princesa Margarita (68 años), la mayor de las cinco hijas del fallecido Miguel I de Rumanía,realizará su primer acto público como nueva Jefa de la Casa Real y Custodia de la Corona Rumana. Será un momento doloroso: en el aeropuerto Otopeni, recibirá los restos mortales de su padre procedentes de Suiza, para trasladarlos posteriormente por carretera al palacio estival de Pelesh, una fortaleza neorrenacentista a las puertas de Transilvania. Quien fue el último jefe de Estado superviviente de la Segunda Guerra Mundial, el rey que se ciñó dos veces la corona, regresará post mortem a su primera morada, donde nació el 25 de octubre de 1921.

Junto al féretro de Miguel de Rumanía, cuya vida se extinguió el pasado martes en la localidad suiza de Aubonne (cantón de Vaud), se verán representantes del Gobierno y de la Iglesia Ortodoxa. Asimismo, tal como ha podido confirmar ABC, estará presente la mayor parte de su familia. Este dato, que en otras circunstancias no tendría nada de extraordinario, hoy cobra especial relevancia. Junto a la Princesa Margarita y su marido –el actor rumano Radu Duda, con el que se casó en 1996 y que ahora es conocido como Príncipe Radu–, velarán el cuerpo del monarca sus otras hijas, las Princesas Helena (67), Sofía (60), María (53) y, también, Irina (64).

Los excluidos

En 2013, la Princesa Irina fue despojada de todos sus títulos reales y eliminada de la línea de sucesión. Igualmente fueron «borrados» sus dos hijos, fruto de su primer matrimonio con John Kreuger, un estadounidense de origen sueco. La drástica medida tomada por el Rey Miguel respondía a la detención de Irina en 2013 por organizar peleas de gallo ilegales en su rancho de Oregón, junto a su segundo marido, John Wesley Walker. La pareja fue condenada a tres años de libertad condicional y una multa de 200.000 dólares.

Pero Irina no será la única presencia inesperada en el primer acto de las honras fúnebres. A las exequias también se le permitirá acudir a Nicolás Medforth Mills, quien lo hará en compañía de su actual mujer, Alina Binder.

Nicolás había sido elegido por su abuelo como tercer heredero del Trono después de su tía Margarita y de su madre, la Princesa Helena. Sin embargo, en 2015 también se vio despojado de todos sus derechos, del título de Príncipe de Rumanía y del tratamiento de Alteza Real, tras saberse que tuvo una relación extramatrimonial con Nicoleta Cirjan, una joven cofundadora de una ONG y a quien había dejado embarazada de una niña. Aunque Nicolás jamás reconoció su paternidad, su abuelo alegó «principios morales» a la hora de firmar el decreto regio que le excluyó de la sucesión. Un mes antes del fallecimiento del Rey en Suiza, y cuando este ya había recibido los últimos sacramentos, Nicolás intentó llegar a él de manera expeditiva: rompió la puerta de acceso a la residencia de Aubonne y agredió a seis personas que se interpusieron en su camino, incluidos tres empleados de la Casa Real. Fue denunciado por allanamiento de morada.

Honras fúnebres

Pese a todo, esta semana la familia hará piña ante el ataúd del difunto monarca. Tras su paso por el Palacio de Pelesh, sus restos serán trasladados al Palacio Real de Bucarest, donde los rumanos podrán despedirse de él, en la Sala del Trono, hasta el sábado 16 de diciembre. Eso sí, tendrán que vestir de oscuro y acudir sin móviles ni cámaras de fotos. La misma mañana del sábado, tendrá lugar una ceremonia religiosa y militar en la Plaza Real y, posteriormente, una misa en la Catedral, para terminar con el entierro en la nueva Catedral Real y Episcopal, en el recinto del monasterio de la ciudad de Curtea de Arges, designada por Carol I de Rumania como necrópolis real en 1886. Allí se encuentra la Reina Ana, esposa de Miguel I, quien falleció en agosto de 2016. A estos actos solo se permitirá el acceso a la Familia Real rumana y a las demás familias reales extrajeras, la mayoría de ellas parientes. Lo más probable es que la Reina Doña Sofía esté presente.

«Margarita está preparada desde hace tiempo. Sabe cuál es su deber y sus obligaciones y siempre apoyó y acompañó a su padre estos últimos años», comenta a ABC una de las amigas de la infancia de la nueva jefa de la Casa rumana. «Lleva años sabiendo lo que ahora le espera y es muy prudente», añade.

Margarita nació en Suiza, en 1949; estudió en Escocia, trabajó en Inglaterra y otros países para distintos organismos y en 1990, tras la caída del dictador Ceaucescu, creó una fundación para apoyar a los huérfanos de su país. A finales del 2007, el Rey Miguel la nombró su «sucesora» en caso de que fuera restablecida la monarquía en Rumanía.

Siempre ha mantenido el contacto con su numerosa «familia real», con muchos de cuyos miembros –alemanes, franceses, griegos, ingleses, españoles...– ha compartido desde su infancia encuentros y vacaciones. En ningún momento ha utilizado la palabra «reina» y tiene claras sus prioridades: «Ahora, habrá orden y aún más trabajo», apostilla la íntima de la Princesa Margarita. Una de sus más complicadas tareas será decidir su sucesión. La nueva Custodia de la Corona Rumana no tiene descendencia y con la exclusión de Nicolás, esta dinastía está en peligro de extinción.