Richard Branson en necker Island cuando aún no había sido sacudida por «Irma»
Richard Branson en necker Island cuando aún no había sido sacudida por «Irma» - ABC
GENTE

Richard Branson reabrirá la «arrasada» Necker Island en otoño de 2018

El magnate británico está reconstruyendo su paradisiaco resor t caribeño tras el destructor paso del huracán «Irma» el pasado mes de septiembre

MadridActualizado:

El pasado 10 de septiembre, el multimillonario británico Richard Branson, presidente de Virgin Group, mostraba al mundo a través de unos impactantes vídeos y fotografías cómo había quedado Necker Island, su paradisíaca propiedad en las Islas Vírgenes Británicas,tras el paso del huracán «Irma» por el mar Caribe: literalmente arrasada. Con categoría 5 y atizando durante horas, la tempestad destruyó la mayor parte de los edificios y la vegetación de la isla de 30 hectáreas, donde en su día el empresario levantó un exclusivo resort.

Casi de inmediato, Branson se puso manos a la obra para reconstruir su paraíso caribeño. Este fin de semana, y a través de un comunicado recogido por «Travel Weekly», el magnate ha confirmado que Necker Island reabrirá al público en octubre de 2018. Según lo previsto, la Gran Casa, que «Irma» echó abajo, estará lista para recibir clientes a principios de octubre, mientras que para el resto de alojamientos de la isla habrá que esperar a 2019. «Los huéspedes podrán disfrutar de playas de arena blanca, lujosas habitaciones, deportes acuáticos y comida de primera clase en una de las regiones más bellas del mundo», añadió Branson en su comunicado.

La Gran Casa de Necker Island destruida
La Gran Casa de Necker Island destruida-Twitter

Precisamente en la bodega de la Gran Casa es donde Richard Branson, su familia y su equipo se refugiaron durante las interminables horas en las que el huracán «Irma», el más potente de la historia en el océano Atlántico, cruzó las Islas Vírgenes dejando un 70 por cien de las infraestructuras dañadas. Con vientos de hasta 295 kilómetros por hora y lluvias torrenciales, ya había asolado las Antillas Menores, para dirigirse a La Española, Puerto Rico, Islas Turcas y Caicos, Bahamas, Cuba y la costa de Florida. Los daños fueron masivos y catastróficos.

Según relató el propio Branson, de una manera muy gráfica a través de una serie de tweets, «Irma» no sólo derribó casas y árboles, sino que «amontonó los barcos, como si fueran cerillas, en el puerto. Enormes barcos de carga fueron arrojados del agua y convertidos en rocas. Los centros turísticos han sido diezmados. Las casas tienen sus techos arrancados, incluso algunas iglesias donde la gente se refugió ha perdido techos», dijo el magnate. Afortunadamente, no hubo que lamentar pérdidas humanas en Necker Island.

Vista aérea de la arrasada isla caribeña
Vista aérea de la arrasada isla caribeña-Twitter

Desde entonces, Branson ha permanecido la mayor parte del tiempo en la región del Caribe para ayudar a la reconstrucción, empleando para ello su yate privado «Necker Belle», con el que durante semanas transportó suministros desde Barbados a las islas más afectadas.

Pese a todo, en su momento hizo un llamamiento a los gobiernos de los Estados Unidos y el Reino Unido para que aumentaran su apoyo a la zona. «Deben hacer todo lo posible para ayudar a las personas que han perdido sus hogares y que, en muchos casos, habrán perdido sus medios de subsistencia después de la tormenta», escribió Branson en su blog.

Vista parcial de Necker Island
Vista parcial de Necker Island-ABC

Además, añadió que el huracán respondía a los dañinos efectos del cambio climático e insistió en que se debían tomar medidas para prevenir futuros desastres similares: «El cambio climático, creado por el hombre, está contribuyendo a huracanes cada vez más fuertes que causan daños sin precedentes. Todo el mundo debería estar luchando para que se actúe antes de que sea demasiado tarde para esta generación y, sobre todo, para las generaciones venideras».