Gisele Bündchen
Gisele Bündchen - Gtres

Gisele Bündchen recibe una suculenta oferta de trabajo para entrar en política

Desde hace unos años, la modelo dedica su mayor parte del tiempo a ayudar con diferentes causas sociales, entre las que destaca su preocupación por el medio ambiente

MadridActualizado:

Han pasado más de veinte años y nadie ha logrado hacerle sombra. En 2015 y con 34 años y dos hijos, Gisele Bündchen abandonaba su carrera después de dos décadas. «Me retiro porque mi cuerpo me ha dicho basta», comentó ante el revuelo generado por la noticia. Con una sencilla camiseta blanca y unos vaqueros, se despidió con los ojos llenos de lágrimas. Entre los motivos de su «jubilación» de las pasarelas figuró la familia que creó con el jugador de fútbol americano Tom Brady.

Gisele era la única que mantenía viva la esencia de aquella etapa dorada de la moda, cuando los diseñadores desembolsaban cualquier cifra con tal de ver a las mejores maniquíes luciendo sus modelos. Lideró la lista de las modelos mejor pagadas del mundo de la revista «Forbes» durante 15 años consecutivos. Pero, a pesar del boyante estado de sus cuentas, la top se ha caracterizado siempre por su discreción.

Lejos de las pasarelas, la modelo no ha dejado de trabajar para numerosas firmas de estética y moda, sin embargo desde hace unos años dedica su mayor parte del tiempo a ayudar con diferentes causas sociales, entre las que destaca su preocupación por el medio ambiente. Esto le ha llevado a tomar alguna serie de decisiones que podrían significar su entrada en la política brasileña pues la nueva ministra de Agricultura de Brasil, Tereza Cristina Dias, ha ofrecido este lunes a la modelo ser embajadora del país para cuestiones ecológicas. Una decisión tomada tras las críticas de Gisele hacia el modelo de política medioambiental utilizado hasta este momento. «Perdone, Gisele Bundchen, pero debería ser nuestra embajadora, decir que su país conserva (la naturaleza), que su país está en la vanguardia del mundo en preservación y no decir cosas malas sobre Brasil sin conocimiento de causa», ha dicho la ministra en una entrevista para una radio local.

No es el primer cargo fuera de los focos que asume la maniquí, pues también es embajadora de buena voluntad de Naciones Unidas para el medio ambiente. Un puesto en el que trabaja luchando por la preservación de la Amazonía. Fueron numerosas las ocasiones en las que la brasileña criticó la ley que pretendía reducir el tamaño de una reserva indígena en esta selva. Una batalla ganada después de que el propio Michel Temer le comunicase a ella personalmente a través de las redes sociales la anulación de dicha ley.