Los Duques de Cambridge
Los Duques de Cambridge

Los Duques de Cambridge le ganan la partida a los Sussex

El viaje «low cost» de Guillermo y Catalina frente al vuelo en «jet» privado de Harry y Meghan

Patricia Romero Revuelta
MadridActualizado:

En medio del aluvión de críticas suscitadas hacia el Príncipe Harry y Meghan Markle a raíz de sus ostentosas vacaciones donde han optado por viajar en aviones privados, el Príncipe Guillermo y su mujer, Catalina de Cambridge, han preferido evidenciar lde cara a la opinión pública sus diferencias con los duques de Sussex. Los duques de Cambridge han llegado a Escocia, junto con sus tres hijos -los Príncipes Jorge, Carlota y Luís- y la niñera de estos -la española, María Teresa Turrión-, en un vuelo comercial low cost dando así una lección al Príncipe Harry y Meghan Markle.

Tal y como publicó el diario británico «Daily Mail», los duques de Cambridge embarcaron en un avión de la aerolínea económica FlyBe alrededor de las nueve de la mañana el pasado jueves en el aeropuerto internacional de Norwich, desde donde partieron hacia el aeropuerto de Aberdeen, cuyo precio no superó las 73 libras (unos 80 euros al cambio). Una vez allí,la familia al completo puso rumbo a Balmoral, la residencia de verano de la Reina Isabel II. Al parecer, este año han sido muchas las especulaciones acerca de si el hijo mayor de Carlos de Inglaterra y su mujer han retrasado su llegada a este castillo escocés intencionalmente para evitar coindicir así con los duques de Sussex debido a todos los desencuentros que han protagonizado ambos ducados británicos estos últimos meses.

Todo parece apuntar a que el viaje en una aerolínea de bajo coste se trata de una decisión premeditada por los duques de Cambrigde. Una llamada de atención hacia el Príncipe Harry y Meghan Markle, quienes no han parado de acaparar titulares últimamente con su estilo de vida más propio de una estrella de Hollywood que de un royal británico. Su última hazaña: usar cuatro aviones privados en menos de una semana para viajar a Niza e Ibiza, sumado al derroche económico y contaminación ambiental que ello acarrea. Algo que contrasta en exceso con los valores ecologistasque en tantas ocasiones han predicado los duques de Sussex, instando a sus seguidores a actuar en contra del cambio climático e incluso desvelando su intención de tener solo dos hijos por el bien del planeta.

A ello habría que sumarle el coste de la reforma de su nueva vivienda, a la que se mudaron el pasado mes de abril y que la prensa británica estimó en 2,4 millones de libras a pagar por todos los contribuyentes. En suma, un conjunto de decisiones desacertadas que les han llevado a ganarse el descontento de gran parte de la sociedad británica, además del apodo de «hipócritas» y «falsos ecologistas».

Sorteando las críticas

Meghan Markle ha decidido continuar con su agenda profesional, rehuyendo de la polémica generada por el derroche de sus vacaciones con el Príncipe Harry. La duquesa de Sussex afronta el temporal con la publicación del «making of» de la sesión fotográfica de su nueva colección de ropa en colaboración con la asociación benéfica Smart Works, de la que es patrona desde enero de 2019 y que ayuda a mujeres en situación de desempleo y vulnerabilidad a obtener éxito laboral.