DiCaprio en Sumatra
DiCaprio en Sumatra - Instagram
GENTE

La cruzada ecológica de DiCaprio le enemista con el gobierno de Indonesia

Sus denuncias desde Sumatra le han valido un serio aviso de incluirle en una lista negra

Los ÁngelesActualizado:

«Ya es suficiente. La historia nos culpará por la devastación que hemos cometido». De esta manera se expresó Leonardo DiCaprio en el último Foro Económico Mundial de Davos, a finales de enero, ante dirigentes y consejeros delegados de las principales multinacionales del planeta. Fue precisamente en Suiza, durante la cena organizada por el «mil-millonario» chino y fundador de Alibaba Group Jack Ma, donde DiCaprio recibió un tirón de orejas del primer ministro canadiense, Justin Trudeau. «Hay un nuevo gobierno en Edmonton que está trabajando intensamente en el problema que usted ha mencionado», se defendió sin decir mucho más Trudeau. Se refería a las dunas de alquitrán de Alberta, cerca de donde el actor rodó «El Renacido» y zona en permanente conflicto en Canadá debido a las perforaciones petrolíferas.

La imagen que ha enfadado al gobierno indonesio
La imagen que ha enfadado al gobierno indonesio- Instagram

Desde hace tiempo, el flamante ganador del Oscar se encuentra inmerso en una guerra medioambiental que le está prodigando múltiples enemigos. Al dirigente canadiense ahora se suma el gobierno de Indonesia. «Si continúa atacando a Indonesia desde sus redes sociales, nos plantearemos meterle en la lista negra y prohibirle la entrada a nuestro país», ha declarado en un comunicado Heru Santoso, portavoz del departamento de Inmigración, Leyes y Derechos Humanos. Esta semana, DiCaprio denunció, desde su cuenta en Instagram, la situación de Mount Leuser, un parque nacional al norte de la isla de Sumatra. «La expansión de las plantaciones de aceite de palma está fragmentando el bosque y destruyendo un importante corredor para la migración de los elefantes. Este es un lugar único en el mundo por su biodiversidad, pero la extensión de las palmeras lo está destruyendo», escribió el actor, acompañando las palabras con una imagen suya saludando a un simio.

Hay quien apunta que su lucha podría volverse en su contra, aunque al César lo que es del César: a Leonardo DiCaprio se le puede recriminar que viaje en avión privado, como le advirtió el presidente canadiense, pero su entrega y determinación por el medio ambiente han conseguido que en las Islas Seychelles se abra el mayor Centro de Conservación de la Naturaleza del mundo. Además, de donar un millón de dólares a través de su fundación, DiCaprio ha mediado para que grupos de inversores extranjeros lleguen a un acuerdo de «canje de deuda» de 21,4 millones de dólares (cerca de 19 millones de euros) de Seychelles a cambio de su contribución a la conservación del Índico.

Con un nutrido ejército de seguidores, a DiCaprio no le paralizan ni las derrotas ni las victorias. Últimamente, su activismo medioambiental le tiene viajando por todo el planeta, debido al rodaje de un nuevo documental que seguramente le enemistará con más gobiernos. Pero eso le resulta indiferente. Miembro del consejo de la fundación World Wildlif y de Natural Resources Defense, creó su propia fundación en 1998, a través de la cual ha producido los documentales «La hora 11» y «Virunga». Además, ha prestado su voz e imagen en una campaña contra las perforaciones petrolíferas en Canadá, lo que le trajo la recriminación de Trudeau. «Tenemos que acabar con la codicia de las corporaciones energéticas y terminar con uso del combustible fósil», dijo DiCaprio en Davos.

Ya es un personaje incómodo, al más puro estilo Robert Redford o George Clooney. Y Canadá e Indonesia podrían meterle en su lista negra.