Portada de Caitlyn Jenner en Vanity Fair
Portada de Caitlyn Jenner en Vanity Fair

Caitlyn Jenner protagoniza la portada del año

La portada donde el padrastro de Kim Kardashian anunciaba su cambio de sexo ha sido el ejemplar más mediático en 2015

MadridActualizado:

Ahora que el año termina es momento para echar la vista atrás y pensar cuáles han sido las noticias más sonadas del 2015. Pero en este momento no hay que pensar en bombazos informativos como la relación de Isabel Preysler con Mario Vargas Llosa, ni el «affaire» de Eugenia Martínez de Irujo con José Coronado, ni que Richard Gere haya encontrado el año en una española cuya edad es un misterio. Cuando se trata de elegir la portada del año hay que recalar en la trascendencia de la noticia, en lo que podría marcar un antes y un después en la sociedad. Por eso la revista «Adweek» no ha tenido que pensar demasiado. Sin duda, la portada del año es para «Vanity Fair» y su titular «Llámame Caitlyn». Un número del que se vendieron 400.000 ejemplares, muy por encima de su media habitual, que está en torno a los 165.000. Graydon Carter, editor de la revista de Condé Nast aseguró que el éxito de esta cabecera se debe a tres claves insuperables: «Un personaje conocido, una sorpresa mayúscula y un giro cultural que despunta».

Era el pasado tres de junio cuando Bruce Jenner desvelaba su nueva identidad nominal y física en Vanity Fair. Un mes después, Caitlyn conseguía ser más mediática que todas las mujeres del clan Kardashian juntas. Durante el primer mes desde que hizo publica su transición de hombre a mujer, fue la más buscada del planeta. Las revistas de moda la fotografiaban, los paparazzis la perseguían y ella, día tras día, daba lecciones de estilo, elegancia y sensualidad. Quizá haya sido esta persecución y su naturalidad a la hora de vestir, andar o maquillarse lo que haya conseguido que la opinión pública olvidase físicamente a Bruce, porque lo que la sociedad nunca olvidará es que Caitlyn fue uno de los atletas olímpicos más importantes de la historia de Estados Unidos.

Pertenecer a un clan como el de las Kardashian, el máximo exponente del negocio del espectáculo, implica no tener vida privada y vivir en un constante Gran Hermano. Por eso, la percepción de Kim Kardashian para el resto de los mortales cambió cuando su padre acudió a ella para contarle que iba a empezar con su proceso de transformación. Porque uno puede ser rico, famoso, excéntrico... pero solo conseguirá conservar (y ganar) seguidores cuando se enfrente a temas de alto voltaje, reales, humanos, trascendentes. Es en ese momento de comprensión absoluta cuando la imagen de una persona se potencia y mejora.

Por otro lado, desde el pasado mes de junio, Caitlyn Jenner ha hecho mucho por cambiar la imagen de los transexuales. Es el culmen de la elegancia, refinamiento y sensualidad de una mujer transexual ultramediática. Todos los medios de comunicación han sido testigos de este cambio. Por eso, los 400.000 ejemplares que vendió Vanity Fair merecen que se conviertan en la portada del año.