Juan Antonio Pérez-Simón y Silvia Gómez Cuétara en los toros en México
Juan Antonio Pérez-Simón y Silvia Gómez Cuétara en los toros en México - abc

El retorno triunfal de la viuda de García Cereceda a La Finca

Perez-Simón, el rico novio de Gómez-Cuétara, acaba de comprar una casa en la urbanización de la que ella fue expulsada por sus hijastras

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La bella viuda del constructor Luis García Cereceda, Silvia Gómez Cuétara (50 años), no es la señora de Juan Antonio Pérez Simón (73) ante la ley, pero casi. Aunque en la práctica ejerce de compañera del empresario de origen asturiano afincado en México -donde se ha convertido en el primer socio del multimillonario Carlos Slim-, lo cierto es que su «novio» sigue casado con su primera mujer y eso es algo que, según fuentes muy cercanas, no va a cambiar de estado. «El divorcio de Pérez Simón y Josefina Carrera, su esposa, sería muy complicado. Hay mucho dinero en juego, demasiados lazos familiares, ya que además son primos y no está por la labor de hacer verdad el dicho de divide y vencerás», asegura un amigo de Simón. «Silvia sabía desde el primer momento la situación que hay y por eso no va engañada a ninguna parte. Además, no es la primera relación que Juan Antonio tiene y que la gente conoce, incluida su mujer». Según algunas crónicas mexicanas, en 2010 salía con Ingrid Yrivarren, Miss Perú. Pero ese es el pasado. El presente en la vida sentimental del mejor amigo de Carlos Slim es Silvia, una mujer guapísima que cuenta en su haber con dos matrimonios y que meses atrás protagonizó un desagradable enfrentamiento con las hijas y herederas de su difunto marido. A pesar de haberse ocupado de Luis y de que el matrimonio aparentemente estaba muy unido, lo cierto es que tras enviudar se encontró con que tenía que abandonar la casa en la que vivía y que está valorada en 20 millones, y de ahí que tras las tensiones y presiones vividas acordara trasladarse a una casa en Aravaca. Parece ser que su «único» trozo del pastel de la fortuna del constructor fue la venta de la casa de Cristiano Ronaldo en La Finca cuando Joaquín Torres era el arquitecto de esas propiedades. Pero la vida de Silvia sigue girando y tras su abrupta salida de La Finca, «la Divina» podría volver a ser vecina de Yolanda y Susana García Cereceda, sus hijastras y enemigas en los juzgados. Tal y como ha podido saber ABC en exclusiva, Perez Simón se habría comprado una casa en Los Lagos, la zona más cara de La Finca.

Pero lo más curioso de los últimos meses es cómo Silvia ya se ha convertido en la pareja oficial, aunque no legal, de Simón Perez, quien no duda en acudir con ella a todas partes. Lo hacen por todos los teatros del mundo donde hay ópera, por las exposiciones y ferias que tanto gustan al mexicano, dueño de una colección de arte valorada en 700 millones. Dicen los que le tratan que es una persona extremadamente refinada, culta, sensible, con mundo y con una vida donde el lujo está asegurado. Pérez Simón posee el 13 por ciento del Grupo Financiero Imbursa (con unos activos declarados de 25.000 millones de dólares) y el 30 por ciento del Grupo Carso, un holding que reúne diversas empresas dedicadas a la construcción, el comercio y las telecomunicaciones, valorado en 11.000 millones de dólares y que registró en 2013 unos beneficios netos de mil millones de dólares. «Silvia no para de viajar. Se pasa la vida entre México y Madrid o recorriendo el mundo con Juan Antonio, él no quiere separase de ella ni un momento», dice un íntimo.

Lo cierto es que, tras la muerte de su segundo esposo, al principio fue el megamillonario Carlos Slim con quien tuvo un acercamiento. Después de una relación que nunca se confirmó, fue Juan Antonio quien se dedicó a conquistar a la española agasajándola de todas las maneras. Pero si había una cita en la que el coleccionista de arte siempre acudía junto a su esposa, esa era la entrega de los Premios Príncipe de Asturias, sin duda el acontecimiento más importante del Principado.

«A su mujer Josefina le hacía mucha ilusión al tratarse de un acto oficial, y ya que ella forma parte del Patronato de estos galardones», revela un amigo de la pareja. Pues ahora lo que se cuenta en su entorno es que le ha prometido a Silvia que no volverá a ir a esta ceremonia acompañado de su legítima. «Te aseguro que Silvia no es una mujer interesada. Tiene una situación económica suficientemente holgada como para no depender de nadie. Disfruta mucho con su familia, de su hijo Jaime, con el que vive en México, de sus hermanas Mónica y Eva, así como con sus amigas de siempre como son Rosa Vallina, esposa de Blas Herrero, y Carmen Osset, esposa de Jesús Gil Marín, Nuria Cobo, los Antoñanzas...», cuenta su amigo. Perteneciente a la familia Cuétara, se crió en un ambiente de clase media acomodada, y está la anécdota del anuncio que protagonizó cuando era niña con las galletas Risi, despuntando ya una belleza que siempre ha llamado la atención.

Perez Simón, por su parte, se casó en 1967 y tuvo una hija, María José (que se sienta en el consejo de administración de Inbursa y de varias empresas asturianas). El matrimonio se ve con frecuencia para compartir la compañía de sus nietos Jorge y Josefina. Lo más curioso de todo es que la «oficialización» de Silvia junto a su pareja coincide en el tiempo con la separación de su exmarido Ramón Hermosilla Gimeno. Aunque la familia y los cercanos ya están al corriente de este final del matrimonio, aún hay muchos amigos que se sorprenderán con un divorcio que de momento no ha comenzado, pero intentarán que sea de mutuo acuerdo.