Pilar Rubio y Sergio Ramos: la historia de amor entre el flamenco y la heavy

Pilar Rubio y Sergio Ramos: la historia de amor entre el flamenco y la heavy

La pareja confirma el dicho de que los polos opuestos se atraen

m.pina
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Ella era una presentadora de televisión que aparecía vestida con corsés estampados con la cara de los integrantes del grupo Kiss. Él, un futbolista taurino que celebraba competiciones a ritmo flamenco y con unas verónicas en el césped del campo. A simple vista, Sergio Ramos y Pilar Rubio no tenían nada que ver. Pero el deportista y la reportera han hecho suyo el dicho de que «los polos opuestos se atraen» y ahora, un año y medio después de conocerse, sellan su unión anunciando su embarazo.

Hasta que el destino cruzó a Sergio y Pilar, cada uno tenía una «etiqueta» en el mundo del corazón. Ramos era el simpático jugador del Real Madrid que, tras romper con Elisabet Reyes, comenzó una relación de idas y venidas con la periodista Lara Álvarez. Por su parte, Pilar hacía su vida con el cantante del grupo Hamlet, José Molinero. Un noviazgo que duró más de una década y en el que la pareja llegó a vivir junta.

Pero el 2 de julio de 2012, cuando la Selección Española aterrizó en Madrid como campeona de la Eurocopa, Pilar y Sergio se conocieron y, según afirma gente de su entorno, el flechazo fue inmediato. Ese día, la reportera presentó la gala que se organizó en la plaza de Cibeles para felicitar a los futbolistas y allí pudo cruzar unas palabras con Ramos. En el mes de noviembre de 2012 los medios nacionales ya especulaban con su posible relación: en el Real Madrid se rumoreaba sobre la presentadora y ella, a su vez, había dejado a su novio.

En marzo, Pilar hablaba en las redes sociales de su relación con Sergio, así lo hizo al felicitarle por su cumpleaños: «El horno y el corazón, lleno de dulces sorpresas. Todo sea por el cumpleañero», escribía en ese momento. La pareja ha sabido combinar el temple de la guitarra española con la garra de la eléctrica y, aunque la presentadora ha dicho que todavía no se ponen de acuerdo con la música que suena en casa, seguro que su primer hijo, que llega un año y medio después de aquella celebración en Cibeles, se convierte en el centro de estos polos opuestos.