Lady Gaga vuelve entre aplausos y abucheos
La diva regresó despúes de seis meses a los escenarios - reuters
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Lady Gaga vuelve entre aplausos y abucheos

Tras medio año sin actuar, la cantante fue la protagonista indiscutible de la gala de los MTV Video Music Awards

maría g. picatoste
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Lady Gaga, una de las cantantes más controvertidas y excéntricas de los últimos años, regresó a los escenarios el domingo por la noche con una actuación y una presencia que dejó un regusto agridulce. Gaga, quien no había podido actuar durante los últimos seis meses debido a una lesión de cadera, fue la responsable de inaugurar la trigésima edición de los MTV Video Music Awardsinterpretando su último single, « Applause». Al comienzo de su canción, además de la voz de Gaga se podían escuchar los aplausos y gritos de alegría de muchos de sus fans, pero también los abucheos y críticas de algunos de sus detractores.

Sin embargo, a pesar de la ambivalente acogida de su retorno, Lady Gaga estuvo a la altura del tipo de espectáculo al que nos tiene acostumbrados e hizo gala de su versatilidad cambiando ágilmente de vestuario y peluca en varias ocasiones. Entre sus cambios de traje, escogió disfraces con claras alusiones al mundo del arte, algo que conecta con el título de su nuevo álbum, «Artpop». Algunos ejemplos fueron un traje geométrico de color blanco que recordaba a los cuadros del suprematista Kazimir Malevich o el biquini con dos conchas por sujetador acompañado por una peluca rubia, como si fuera una Venus de Botticelli moderna.

Gaga había hecho su primera aparición de la noche unos minutos antes, en la alfombra roja que rodeaba todos los accesos al Barclays Center de Brooklyn, donde se celebró la entrega de premios. Pero esta no fue una entrada épica como la que la cantante hizo en la gala de los premios Grammy de 2011, cuando llegó dentro de un huevo transportado por un séquito de fornidos hombres. Para esta ocasión, en la que estuvo acompañada de su padre, la cantante escogió una peluca de larga melena negra a juego con un escotado, pero nada estrafalario vestido de «satén técnico» negro, como lo definió su diseñador, Prabal Gurung.

Miley Cyrus «dió la nota»

A pesar de que la actuación de Gaga no dejó indiferente a nadie, el suyo no fue el número más comentado de la noche. Sin duda, las actuaciones más polémicas fueron las dos en los que participó Miley Cyrus. La cantante, que en su día encarnó a la inocente «Hannah Montana» en una serie de Disney, prometió antes de la ceremonia que ofrecería a la audiencia un momento «más loco» que el que protagonizaron Britney Spears y Madonna cuando se besaron en la edición de los Video Music Awards de hace 10 años. Y fue fiel a su palabra.

Cyrus primero interpretó su reciente sencillo «We Can’t Stop», ataviada con un escueto body y acompañada por varias mujeres disfrazadas de osos de peluche con las que hizo «twerking», un movimiento de baile que consiste en mover las caderas rápida y sensualmente. Acto seguido, la cantante hizo un dueto con Robin Thicke. Juntos entonaron «Blurred Lines», el tema que se ha convertido en la canción del verano en Estados Unidos gracias a su videoclip subido de tono. Tanto Thicke, como Cyrus estaban nominados a cuatro premios, pero ambos se fueron a casa con las manos vacías.

Otros cantantes que causaron furor en el escenario fueron Kanye West, Bruno Mars o Justin Timberlake, el gran triunfador de la noche, quien ganó cuatro premios y se reunió con el resto de los integrantes del grupo ‘N Sync tras casi una década de carrera en solitario.

Katy Perry cerró la gala cantando su último éxito, «Roar». Sin embargo, Perry no lo hizo en el Barclays Center, donde había transcurrido la entrega de premios, sino en un segundo escenario debajo del puente de Brooklyn y con Manhattan de fondo.