Especial bodas 2013: ¿a quién se debe invitar?
Boda griega en Toronto - wikimedia

Especial bodas 2013: ¿a quién se debe invitar?

Concha Molina Martínez, experta en este tipo de celebraciones, responde a todas las dudas al respecto

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Entre los múltiples aspectos que tienen que tener en cuenta los novios a la hora de organizar su boda destaca el número y características de los invitados a la celebración. ¿Dice el protocolo algo al respecto? ¿ Están obligados a convidar a sus parientes? ¿Es correcto que vayan a la boda compañeros del trabajo con los que los contrayentes no tengan mucha relación o sólo deben asistir familiares y amigos? Concha Molina Martínez, experta en este tipo de eventos, responde a todas las dudas al respecto.

En primer lugar, las normas de protocolo no dicen nada sobre este asunto. «No hay reglas, los novios invitan a las personas que quieren que estén presentes en su día», afirma la experta de En Buenas Manos Bodas. Claro que, si los gastos de la celebración corren a cargo de sus progenitores, estos podrán convidar a quién consideren oportuno, y si los contrayentes participan en el gasto, o lo asumen totalmente, «es de buen gusto que consulten con sus padres si existe algún compromiso ineludible», explica. Pero en principio, la regla es «quien paga, invita».

En principio, la regla es «quien paga, invita»

En relación con el grado de parentesco hasta el que se debe invitar, Molina Martínez sostiene que, de nuevo, es una cuestión muy personal. Puede que los novios no tengan mucho trato con algunos familiares y consideren que no tienen por qué invitarlos, «mientras que puede que tengan amigos con los que la relación esté tan consolidada que sea impensable no convidarlos». La experta asegura que hoy en día la mayoría de las parejas escogen esta fórmula.

En cualquier caso, en tiempos de crisis, el bolsillo también impone sus propias reglas: «Los novios están inclinándose a convidar a las personas más allegadas. Optan por celebrar una comida o cena con las personas más cercanas e invitar al resto a unas copas o a la fiesta posterior a la boda», explica Molina Martínez.

Compañeros del trabajo

¿Es correcto invitar a compañeros o jefes del trabajo incluso si no se tiene con ellos mucha relación? Y si la pareja no convida a nadie del trabajo, ¿estará metiendo la pata? En opinión de Concha Molina Martínez, «todo depende del grado de unión y de compromiso que los novios tengan con estas personas». «En muchos casos, organizan una comida informal para celebrar con sus compañeros el enlace, invitando a la boda en sí sólo a sus jefes. Pero en otras ocasiones, la pareja opta por no convidar ni siquiera al jefe. Todo depende de las circunstancias personales y del nivel de compromiso o de afinidad personal», explica la experta.

En relación con el número de invitados recomendable en este tipo de celebraciones, Molina Martínez afirma que «el protocolo no dicta nada acerca de un posible exceso. Todo depende de las circunstancias y preferencias personales, así como del presupuesto». Con todo, el número medio de convidados a una boda en España es de 160. «En Madrid y el norte del país la cifra es de unos 120, mientras que en Andalucía y Extremadura el número medio de invitados a una boda puede llegar a 340», asegura.

Por otra parte, según la experta de En Buenas Manos Bodas, las celebraciones íntimas a las que sólo están invitados padres y hermanos, aunque no sean frecuentes, «son absolutamente legítimas si esa es la decisión y el estilo de los novios».

Confeccionando la lista

A la hora de confeccionar la lista definitiva de invitados a la boda, Molina Martínez recomienda seguir una peculiar hoja de ruta: «Lo correcto consiste en elaborar tres listas, una elegida por parte de la pareja, otra por los padres de la novia y una tercera por los del novio. Después se cotejan, y se realiza una criba en función de múltiples criterios. Con la criba hecha de forma minuciosa, todas las partes implicadas deben dar su conformidad». Concluida esta fase, ya sólo faltaría encargar las invitaciones y enviarlas a los convidados.