La resaca de los Oscar
Octavia Spencer y Meryl Streep celebran sus premios - REUTERS

La resaca de los Oscar

Una actriz en la cárcel, dos «divas» compitiendo por ofrecer la mejor fiesta... Los secretos de la gran noche de Hollywood

LOS ANGELES Actualizado:

La 84 ceremonia de entrega de los Oscars se celebró el pasado domingo, pero Hollywood sigue con la resaca de lo que se vio sobre la alfombra roja y en las celebraciones posteriores. Es cierto, como bien dice «The Washington Post», que lo único que sabemos de las estrellas de cine es aquello que ellas quieran contarnos. Aunque analizarlas en público, cuando aparecen en un evento como los Oscar, brinda la posibilidad de descubrir detalles de su vida que desconocíamos. Lo que ya se conoce en los medios como kremlinology es práctica habitual en programas de televisión y revistas que quieren descubrir a toda costa los secretos de los famosos.

Y bastan dos ejemplos. Tras un año de ver a Johny Depp en diversos estrenos sin la compañía de su señora, Vanessa Paradis, saltaron las alarmas. Lo cierto es que los rumores apuntan a que su relación está en números rojos y que Depp bebe los vientos por otra actriz francesa, Eva Green. Dos temporadas atrás, Susan Sarandon apareció en la ceremonia de los Oscar con su hijo y sin su pareja durante más de dos décadas, Tim Robbins. Un par de días más tarde, anunciaban su separación. Este año, y por primera vez, ha aparecido Natalie Portman luciendo su anillo de boda (un diseño exclusivo de Jamie Wolf) junto a su recién estrenado marido, el bailarín Benjamin Millepied. Otra pareja que no defrauda en ningún evento es la que forman Angelina Jolie y Brad Pitt, aunque por primera vez Angie dio un paso atrás y se quedó acompañada de su famosa pierna, mientras Pitt, protagonista de la noche, se paraba ante las cámaras de televisiones de todo el mundo.

Famosa en busca de fama

La noche de los Oscar empezó con la ceremonia y siguió, como siempre, con el Baile del Gobernador, donde la actriz Sean Young se dedicó a pedir a estrellas como Sandra Bullock o Meryl Streep que se hicieran una foto con ella. Tan insistente se mostró, que llegó a ser molesta. Cuando un guarda de seguridad la invitó a marcharse, empezó una pelea (el guarda fue abofeteado por la «replicante»), que terminó con la protagonista de «Blade Runner» en comisaría, para deleite de los fotógrafos.

La noche continuó con la fiesta que organizó la revista «Vanity Fair» en el hotel Sunset Tower, adonde acudió la flor y nata de Hollywood. Las miradas las acapararon Meryl Streep y Octavia Spencer (disfrutaron convenientemente del champán) y un exultante Jean Dujardin que no dejó de firmar autógrafos y fotografiarse junto a todo aquel que se lo pidiera. A Dujardin se le pudo ver, al día siguiente, en un ascensor de su hotel en busca de paz y tranquilidad.

Otros protagonistas del sarao fueron Miley Cyrus, Salma Hayek, Kim Kardashian, Emma Stone, Jennifer Lopez, Cameron Díaz y Victoria y David Beckham, acompañados de sus grandes amigos, Tom Cruise y Katie Holmes. J. Lo, que se pasó toda la velada tratando de que por su vertiginoso escote no se le asomara un pecho, llegó agarrada de la cintura por su novio, Casper Smart (24 años), a quien presentó como su pareja oficial. El bailarín, por fin, se codeó feliz con las estrellas.

Las modelos Irina Shayk, Bar Rafaeli y Heidi Klum, recientemente separada, también fueron el centro de atención por sus escotados vestidos. Selena Gomez no desfiló por la alfombra roja, pero sí por la de «Vanity Fair», donde el año pasado confirmó su noviazgo con el cantante Justin Bieber. La joven, además, fue una de las más elegantes de la fiesta, haciendo la competencia a Miley Cyrus, apenas un año menor que ella y con un look muy similar.

Gwyneth Paltrow triunfó con su modelo de Tom Ford y Sofía Vergara encandiló con sus rotundas curvas. Sofía Wilde también deslumbró con un diseño de Gucci. Jane Fonda, Sofia Coppola y Kate Hudson aparecieron asimismo por allí, pero no acapararon tanta atención como Salma Hayek y su vestido de color frambuesa.

Las hermanas Serena y Venus Williams fueron criticadas y hasta despellejadas por la combinación de colores de sus atuendos. Algo similar ocurrió con Kate Beckinsale, al haber elegido un vestido estampado. Zoe Saldana, Elizabeth Olsen y January Jones fueron las últimas en llegar, junto a Bradley Cooper, Tom Ford y Colin Firth.

Otras celebridades optaron por asistir a la tradicional fiesta que organiza Elton John en Los Ángeles y que desde hace veinte años se celebra en el Pacific Design Center. Pero..., con Madonna había topado. Hace unas semanas, ambas «divas», enemistadas tras los Globos de Oro, iniciaron una guerra dialéctica sobre quién haría la fiesta más impresionante. De hecho, ambos han sido anfitriones de dos eventos diferentes, celebrados al mismo tiempo y a solo dos kilómetros de distancia. Aseguran en Hollywood que cada uno ha gastado un montón de energías y de dinero para eclipsar al otro. Sí, las estrellas hacen cualquier cosa por seguir brillando.