Las Juntas alavesas rechazan la agresión al joven de la UPV dos meses después y evitando la «condena»

El ataque se diluyó en un mar de «violencias» de índole político, sexual, cultural y étnico

BilbaoActualizado:

El rechazo de las Juntas de Álava a la brutal agresión sufrida por un estudiante en Vitoria llegó dos meses tarde y mediante un mensaje repleto de ambigüedades. De hecho, la Cámara ni siquiera hizo una mención clara a su «condena» de los hechos, que se diluyeron en un mar de «violencias» de índole político, sexual, cultural y étnico. Pese a todo, la iniciativa salió adelante con el único voto en contra del PP, el partido que precisamente propuso la moción para censurar el ataque.

No fue posible consensuar una declaración entre las distintas formaciones de las Juntas Generales alavesas tras el brutal ataque que sufrió el pasado noviembre un estudiante de la UPV/EHU en el campus de Vitoria. El joven fue abordado por una quincena de individuos que le propinaron patadas y puñetazos al término de una reunión para conformar una asociación destinada a denunciar el auge de la radicalidad en la universidad. Dos meses después, el PP registró una moción para condenar el ataque que fue estudiada ayer ante la Comisión de Presidencia, Igualdad y Derechos.

Finalmente fue aprobada una enmienda de sustitución de PNV, EH Bildu y Podemos mediante la que se rechazaba un ataque motivado por «sus ideas políticas». Un suceso que, pese a todo, quedó diluido al confrontarlo con otro tipo de violencias contra personas «por razón de su origen, etnia, cultura, orientación sexual, identidad de género o ideas políticas».

«Las Juntas Generales de Álava se comprometen a seguir trabajando en favor de la convivencia y del respeto a todas las ideas siempre que no hagan apología de la violencia como medio para para lograr sus objetivos y consideran fundamental trabajar por el sano desarrollo del debate político en la sociedad sin intimidaciones, amenazas, agresiones de ningún tipo», argumetan en su comunicado.

Todas las formaciones aprobaron el texto a excepción del juntero independiente Miguel Ángel Carrera, que se abstuvo; y del PP, cuya portavoz, Ana Morales, denunció que el texto no condena los hechos y mezcla la agresión «con otras violencias».