Izq, Errejón y Carmena. Dcha, la confluencia Unidas Podemos-Izquierda Unida-Madrid en Pie para la Asamblea de Madrid
Izq, Errejón y Carmena. Dcha, la confluencia Unidas Podemos-Izquierda Unida-Madrid en Pie para la Asamblea de Madrid

La sopa de siglas a la izquierda del PSOE en la Comunidad de Madrid

Podemos, sus confluencias y divergencias llegan al 26-M en pleno enredo

MADRIDActualizado:

El ala más a la izquierda de la política regional vive un auténtico enredo desde hace meses. En realidad, la cosa comenzó a torcerse años atrás, y las divisiones entre distintos sectores se han ido profundizando hasta el punto de llegar a las elecciones al borde de la desintegración. Como ocurre con la lectura de determinadas novelas basadas en sagas familiares, como los «Cien años de soledad» de Gabriel García Márquez, donde hace falta un guión para no perderse en la evolución de los personajes, con los partidos a la izquierda del PSOE en la Comunidad de Madrid pasa algo parecido.

En el Ayuntamiento de Madrid, lo que nació bajo el nombre de Ahora Madrid como una confluencia de voluntades, encabezada por Manuela Carmena, cuatro años después se ha desmembrado en dos formaciones con candidaturas diferentes: una es la de Más Madrid, con la alcaldesa al frente y en torno a ella ediles que entraron a través de Podemos (como Rita Maestre), otros que procedían de Convocatoria por Madrid (Jorge García Castaño), representantes de Equo (Inés Sabanés) o independientes (Marta Higueras).

Como segunda lista a la izquierda del PSOE, aparece Madrid en Pie Municipalista, que tiene como número uno a Carlos Sánchez-Mato (IU), ex concejal de Carmena, y junto a él a otros ediles díscolos del Gobierno de la alcaldesa, como Rommy Arce (Anticapitalistas), Montserrat Galcerán (Ganemos Madrid), o Pablo Carmona (de la recién creada Bancada Municipalista), además de representantes de IU como Yolanda Rodríguez.

En la Comunidad de Madrid, la situación no es mucho más clara: aquí había ruido de fondo desde hace años, por los roces entre «errejonistas» y «pablistas» primero, y entre Anticapitalistas y los demás después. Roces que acabaron con dos portavoces dimitidos, unas primarias de las que Anticapitalistas se autoexcluyó por diferencias con el reparto de puestos, y Errejón elegido cabeza de lista.

Acción-reacción

Estos son los precedentes de un conflicto que explotó definitivamente en enero, cuando Íñigo Errejón anunció que se presentaría bajo las siglas Más Madrid. Una noticia que dinamitó la lista de la formación, partió en dos el grupo parlamentario madrileño y ha terminado dando origen a dos candidaturas diferentes, que a punto han estado de ser tres.

A la acción de Errejón le siguió la reacción de Podemos anunciando lista propia. Que encabeza Isabel Serra, diputada del mismo grupo del que es portavoz su hermana Clara, errejonista convencida. Las llamadas a la unidad de Errejón se han perdido en el viento: en Podemos la herida de lo que consideran una traición escuece todavía. Le acompañan en su proyecto diputados que en 2015 iban con Podemos, otros que eran de IU y luego morados, como Tania Sánchez, y los ecologistas de Equo –formación que confluyó en Más Madrid–, como Alejandro Sánchez.

Mientras, Podemos y Madrid en Pie –la suma de IU-Madrid y Anticapitalistas– han estado amagando con ir en dos listas separadas hasta que en el último minuto, y ante el convencimiento de que la fragmentación equivalía a un suicidio, acordaron ir juntos en la candidatura con (posiblemente) el nombre más largo de la historia de la democracia: Unidas PodemosIzquierda Unida Madrid en Pie.

El reto para todos ellos es llegar al 5 por ciento de votos: IU en 2015 con 130.000 apoyos se quedó sin escaños porque sólo llegó al 4 por ciento. Las últimas encuestas apuntan una intención de voto a Más Madrid del 8,6%, a Podemos –antes de confluir– del 7,5, y a IU le auguraban un 1,8. La solución del sudoku, el 26-M.