Vehículos circulan por la M-30 con limitación de velocidad a 70 km/h
Vehículos circulan por la M-30 con limitación de velocidad a 70 km/h - ISABEL PERMUY

La reducción de la velocidad a 70 km/h en la M-30, aplazada hasta evaluar Madrid Central

El Ayuntamiento de la capital tenía previsto implantar la medida del Plan A a partir de 2018

MadridActualizado:

La reducción de la velocidad de 90 a 70 kilómetros por hora en la M-30 de forma permanente, que el gobierno municipal tenía previsto implantar a partir de 2018, se llevará a cabo «cuando se consolide Madrid Central». Esta medida por ahora sólo se aplica durante los días en los que se activa el episodio 1 del protocolo contra la contaminación. Pero su aplicación persistente, como contempla el Plan A de Calidad del Aire, que presentó en septiembre de 2017 la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, no se pondrá en marcha hasta que no se «evalúe» la implantación de las restricciones al tráfico en el distrito de Centro con las que se pretende reducir la polución en un 40 por ciento.

El área de Medio Ambiente y Movilidad quiere analizar primero «los efectos a medio plazo» que producirá Madrid Central. «Las medidas son progresivas y hay que ir analizando el resultado de las mismas para graduando los cambios en la movilidad», explicaron a ABC desde el área que dirige la delegada Sabanés.

Cada día laborable se registran 2,5 millones de desplazamientos en coche con origen o destino en Madrid. El Ayuntamiento quiere evitar que se utilice la M-30 como vía de paso. «Una vez atravesado el cinturón de la M-40, los conductores deben ser conscientes de que se encuentran en una zona urbana», recoge el Plan A. El objetivo es canalizar el tráfico a la M-40, M-45 y M-50 mediante la limitación al tráfico en el acceso a esos radiales y en la propia M-30. «La reducción del tráfico en los accesos asociada a esta medida conducirá a una reducción global de las emisiones generadas en el interior de la M-40», sostienen en el plan de Calidad del Aire.

Por otro lado, la limitación de la velocidad en todo el recorrido de la vía de circunvalación, indica el documento, «reducirá el impacto ambiental de los vehículos circulantes al reducirse las emisiones de contaminantes atmosféricos y los niveles de ruido». Sin embargo, desde Automovilistas Europeos Asociados creen que la reducción de la velocidad «no sirve para reducir la contaminación». «No tiene que ver con la velocidad, sino con el motor, el régimen de vueltas al que lleva el coche», argumentan.

Ya en mayo de 2016, el Ayuntamiento puso en marcha el proyecto piloto de esta iniciativa en el tramo de la M-30 comprendido entre los kilómetros 19 y 21 (entre la calle de San Pol de Mar y el puente de los Franceses). Aunque se activó de prueba, se ha quedado fijo desde entonces. Los trabajos incluían un estudio para probar el uso de un asfalto que permitiera la absorción del ruido y la contaminación.

Para poder llevarlo a cabo, el Consistorio tendrá que coordinarse con el Ministerio de Fomento y la Comunidad, puesto que parte de los radiales de acceso a la M-30 son competencia de ambas administraciones y necesita recibir los informes preceptivos. Con toda esa información sobre la mesa, el Ayuntamiento tendrá que valorar el efecto que tiene la reducción de la velocidad en las entradas y hasta dónde pueden llegar los atascos.