Mary, tras se desahuciada de su vivienda
Mary, tras se desahuciada de su vivienda - Telemadrid

Mary, la anciana desahuciada por su nieto: «Me ha robado dos millones de euros»

La mujer tuvo que abandonar su casa el lunes, después de perder el juicio contra su descendiente, al que acusaba de un delito continuado de estafa

MADRIDActualizado:

Engañada y estafada. Así se siente Mary, la anciana desahuciada en Pozuelo por su nieto. «Me robó dos millones de euros de la cuenta bancaria», asegura la mujer. Según su débil testimonio –con voz temblorosa debido a su edad– su nieto, Miguel C. G., la dejó sin nada: «No tengo ni para comer». Mary lo llevó a juicio cuando descubrió que el hombre, de 56 años, había puesto su vivienda en venta. En ese momento, él ya era heredero universal de todo su patrimonio y ella solo disfrutaba del usufructo del piso. Afirma que no sabía lo que estaba firmando; su nieto dice lo contrario. Según él, Mary era consciente de todos los documentos en los que se estampaba su rúbrica. Por eso el juez le dio la razón y lo absolvió de un delito continuado de estafa.

Ahora la mujer está en la calle. Desde el lunes, tras salir del hospital por un cuadro de hipotermia, va y viene de las casas de sus amigos. Cuando la comisión judicial llegó a su casa, Mary entregó las llaves, pero todas sus pertenencias se encuentran en el interior, donde denuncia que no la dejan entrar: «No tengo ni ropa. Me han dejado sin nada». Pasó horas en un banco, cerca de su antiguo inmueble, hasta que un médico forense le recomendó el ingreso. En el hospital solo repetía que se quería ir. El Ayuntamiento de Pozuelo, aseguran fuentes oficiales, le ha ofrecido una plaza gratuita en una residencia privada, pero Mary se niega a aceptarla. Sus allegados dicen que lo único que quiere es «morir en su casa».

Los litigios entre Mary y Miguel comenzaron en 2010, año en el que falleció el segundo marido de ella. Miguel se ganó su confianza y se convirtió en su heredero universal. Tanto creía en él que, además, le hizo apoderado de todas sus cuentas bancarias. Esta circunstancia la aprovechó para obtener el dinero de la anciana. Asimismo, Mary le firmó un poder notarial para disponer de todo su patrimonio. Con el objetivo, en teoría, de gestionarlo, Miguel creó una sociedad limitada, Díaz Carazo S. L., que, según se dijo en el juicio el pasado año «no tiene actividad ni rendimientos ni beneficio alguno». Pero a través de ella obtenía todos los meses una cantidad superior a los 2.000 euros. Cuando el dinero empezó a escasear, el descendiente puso a la venta el dúplex de Pozuelo –a través de una web inmobiliaria, dicen los amigos de Mary– por 420.000 euros. En ese momento, Mary denunció, pero perdió.

Un año después del juicio, la orden de desahucio se hizo, el lunes a mediodía, efectiva y la anciana de 99 años abandonó su hogar.