Joaquín Goyache, candidato al rectorado de la Complutense
Joaquín Goyache, candidato al rectorado de la Complutense - ÁNGEL DE ANTONIO
ELECCIONES A RECTOR EN LA COMPLUTENSE

Joaquín Goyache: «No podemos permitir estar en boca de la gente sólo por lo malo»

Este catedrático de Veterinaria compite por ser rector de la Complutense en las elecciones que se celebran el 3 de abril

MADRIDActualizado:

Este catedrático apasionado de su trabajo opta a ser rector porque quiere una Complutense que «cambie».

La Complutense tiene un problema de envejecimiento de la plantilla de profesores. ¿Qué hacer?

El problema es serio. Los grandes investigadores, tanto hombres como mujeres, que tienen gran capacidad de atraer proyectos, tienen una edad media muy alta, y al jubilarse esos contactos con sociedad, administraciones y empresas se pierden, y con ellos se pierde capacidad de generación de proyectos y desarrollo de investigaciones. Propongo volver a estudiar otro tipo de figuras que permitan la entrada de jóvenes recién licenciados para que vayan formándose en la vía de la investigación y la docencia.

Se queja de la excesiva burocratización de docencia e investigación.

Los investigadores dedican más tiempo a resolver problemas de gestión pura y dura, burocrática o administrativa que a escribir proyectos, a realizar investigaciones, a transferir esas investigaciones, a publicarlas. Eso no puede ser. Otras universidades y otros organismos públicos de investigación lo han agilizado

¿No le gustaron los cambios de organización en los departamentos?

No.

¿Lo revertiría?

No se puede revertir del todo, es imposible. Aparte, no podríamos someter a un trauma así otra vez a la comunidad universitaria. Lo que sí vamos a hacer es una comisión que analice las consecuencias de esta reestructuración en profundidad. Cuando analicemos los resultados, se revertirá aquello que sea afuncional.

Hay polémica con las nuevas universidades privadas. ¿No le gustan?

Yo no tengo nada en contra de las universidades privadas, todo lo contrario, he colaborado con muchísimas. Otra cosa es que no esté de acuerdo con el mapa de universidades que está creando la Comunidad de Madrid. Creo que se es demasiado laxo en las exigencias para formar una universidad privada. Cunef, una de las nuevas, está en nuestro terreno, ofertando unos títulos que compiten con los nuestros, y eso será lícito pero yo no lo veo lógico.

¿Cómo debe ser la financiación de la universidad?

Dependemos mucho de la Comunidad en la parte nominativa, que cubre parte de las nóminas, pero siempre hemos trabajado por objetivos, y gran parte de nuestro presupuesto viene por investigaciones que se hacen. Esas investigaciones están soportadas por planes nacionales de investigación, por convenios universidad-empresa; estamos en el entramado productivos. Creo que tenemos que seguir trabajando con el tejido productivo; la universidad pública no puede estar de espaldas al tejido productivo.

La Ley de Universidades de Madrid, que no se aprobó por un error en la votación, ¿qué le parecía?

Yo no estaba de acuerdo. Creo que hace falta una ley, pero no la que estaba prevista; creo que desvirtuaba algo la universidad pública. Tal como se planteó, me parecía que pivotaba mucho en una potenciación de la universidad privada en detrimento de la pública.

Ha sido decano de Veterinaria, una de las facultades mejor posicionada en los rankings. ¿Cómo se puede trasladar esto al resto de la universidad?

Está en el ranking QS en el puesto 34 del mundo, pero la de Odontología está en el 20, la Filología en el 40. Hay buenas facultades en la Complutense. ¿Por qué Veterinaria está tan bien? Porque tenemos una capacidad de captación de proyectos increíble. Esta posición de tantas facultades en buenos puestos en el ranking es un poco ficticio, porque no son porque las dinámicas que cree la universidad o el entramado de universidades públicas lo favorezca, sino a base de esfuerzos de los estudiantes, docentes e investigadores y PAS.

Dice usted que va a pedir una auditoría ¿Tiene alguna sospecha?

No es que sospechemos ni dejemos de sospechar, pero aunque pensáramos que esté perfectamente, tenemos que saber dónde están las debilidades y las fortalezas. No sólo una auditoría económica, sino también de procesos, para ver dónde estamos haciendo las cosas mal, para agilizarlos, para que todo sea más fácil.

Quiere que la Complutense recupere el prestigio. ¿Cuándo lo ha perdido, y por qué?

Lo ha perdido por muchas circunstancias, muchas propias pero también otras exógenas. Ha sido un periodo de crisis muy duro. Es verdad que la Complutense sale en los medios solo por lo malo, cuando se hacen cosas maravillosas, eso es parte culpa de los complutenses. No puede ser que la sociedad nos perciba como problema, que la sociedad madrileña perciba que la Complutense es un lugar donde hay barricadas, hay intolerancia, no se deja a ciertos políticos hablar, no se deja ciertas ideas expresarse. Eso no puede ser, esto tiene que ser un lugar de tolerancia. Y somos un polo de riqueza: los estudiantes consumen, sus familias consumen, los que vienen de fuera alquilan pisos, y van al teatro, al cine, salen por ahí, hay un entramado de visitas … habría que analizar realmente lo que generan las universidades públicas madrileñas. Nos íbamos a sorprender

¿Cuál es su gran proyecto para la universidad?

El gran proyecto es cambiar las cosas. Nuestro lema es “haz tuyo el cambio”, es acercarnos a las personas, implicar a las personas, centrarnos en ellas. Que cuando vayamos por ahí no tengamos miedo de decir que somos complutenses. Esta universidad es tan importante, tiene una historia tan grande, un prestigio en muchos de sus investigadores, que no podemos permitirnos estar en boca de la gente solo por lo malo. Es verdad que tenemos muchísimos problemas, muchos propios, pero no somos un problema, no podemos serlo. Tenemos que ser leales con la administración que nos rige, pero exigentes también. Pero tenemos que hacerlo a base de proyectos, no de pedir dinero sin dar nada a cambio. La Complutense, como las otras, tenemos que ser vistas de nuevo como fuente de riqueza donde hay que invertir. Hay que ver a estas universidades como algo importante en la infraestructura de la sociedad. Y que no seamos un problema, no salir sólo por lo malo.